Homenaje a Carreño de Miranda en su ciudad natal

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El Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) del Ayuntamiento de Avilés rinde tributo al pintor de Cámara de Carlos II en el 400 aniversario de su nacimiento (25-III-1614) con una excelente exposición, Tras la huella de Carreño en Asturias, que se inaugurará el 21 de noviembre y que permanecerá abierta hasta el 31 de diciembre. Organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País de Avilés, esta muestra se suma a todos los actos que se han realizado desde marzo pasado y que se seguirán realizando hasta marzo de 2015

2014 pasará a la historia por haber sido el año de dos magníficos pintores: el Greco y Juan Carreño de Miranda. Esta efeméride ha dado lugar a que se hayan estudiado sus figuras y sus obras. Pero si el artista de Toledo ya goza de gran reconocimiento, tanto nacional como internacional, no es así en el caso del pintor avilesino, que aunque cosechó gran fama en su tiempo, posteriormente quedó sepultado injustamente en el olvido. Un aspecto que se quiere remediar con esta efeméride, poner en valor al pintor y su obra. Y con el deseo de que pasados los fastos de las celebraciones, como dice Flor Lloriana en el catálogo de la muestra, “su figura no sea olvidada. Amamos lo que conocemos y esta exposición nos permitirá deleitarnos y gozar de un avilesino ilustre”.

Carlos II, óleo sobre lienzo, 65 x 59 cm, h. 1680, Colección Banco Sabadell, Oviedo (Asturias).

Carlos II, óleo sobre lienzo, 65 x 59 cm, h. 1680, Colección Banco Sabadell, Oviedo (Asturias). Arriba, detalle de San Joaquín y la Virgen niña, óleo sobre lienzo, 93 x 75 cm, Colección Banco Santander, Oviedo.

Tras la huella de Carreño en Asturias nace con el firme propósito, según su comisario Ramón Baragaño, de dar a conocer más y mejor la obra de este excelente artista asturiano, pintor de Cámara del rey Carlos II y maestro de la gran pintura barroca del Siglo de Oro español, autor de personalísimos y coloristas temas religiosos, tan propios de aquella época, y extraordinario retratista, el mejor tras Velázquez, de la segunda mitad del siglo XVII. Carreño poseía la habilidad de reflejar a la perfección la personalidad de sus modelos, como bien se aprecia en la serie que pintó del rey Carlos II y su madre Mariana de Austria, figuras principales de aquella decadente Corte con la que finaliza la dinastía de los Austrias en España”.

Esta exposición de 22 obras del pintor tiene por un lado un planteamiento investigativo sobre la época y la obra y, por otro, mostrar cuadros que no se han visto habitualmente o que nunca habían sido expuestos, ya que de los casi dos mil cuadros que pintó a lo largo de su vida solamente unos 200 están catalogados, el resto permanece en colecciones particulares o instituciones que no los muestran al gran público.

Por eso esta muestra es tan importante, porque “ha sacado a la luz algunos de esos cuadros y los pone bajo la mirada del público en general, pero también de los expertos, y las inscribe en este catálogo en el que quedarán para siempre ya perfectamente identificadas y localizadas”, ha comentado Pilar Varela, alcaldesa de Avilés.


Ha sido un largo camino repleto de dificultades el que han tenido que recorrer los organizadores, empezando por localizar los cuadros del pintor que había en Asturias, algunos de ellos en colecciones particulares, además de varias obras que se encontraban en otros lugares, como Cantabria, León, Zamora y Granada. También, varias obras han tenido que ser restauradas antes de ser expuestas,  “a pesar de encontrarse en buenas condiciones, presentaban los efectos contaminantes del paso del tiempo y que, tras su intervención, han recobrado el color y la luz del momento de su creación”, como ha recordado Antonio Sabino Gracía-González, presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País, de Avilés y Comarca.

Reina María Luisa de Saboya, óleo sobre lienzo, 84 x 67 cm, h. 1679, Colección Caja Cantabria, Santillana del Mar (Cantabria).

Reina María Luisa de Saboya, óleo sobre lienzo, 84 x 67 cm, h. 1679, Colección Caja Cantabria, Santillana del Mar (Cantabria).

Entre las obras expuestas, hay tres cedidas por el Banco Sabadell, dos retratos, de Carlos II y su esposa María Luisa de Orleans, que ilustran muy bien al Carreño retratista de la corte, y el tercero es un cuadro religioso: San Joaquín y la Virgen niña. Uno de los cuadros estrella es la Virgen del Carmen, de la iglesia de Almeida de Sayago, de su primera época en Madrid y que es la primera vez que se podrá ver en Asturias y que se expondrá en Las Edades del Hombre del año que viene. El retrato de Rodrigo de Peralta, caballero de la Orden de Calatrava, es otra de las piezas de la última etapa de Carreño de Miranda y que ha sido apenas expuesta.

En esta muestra también destacan los tres de los cuatro cuadros que donó Anslmo González del Valle a principios de del siglo XX: Mariana de Austria, del Ayuntamiento de Grado; Felipe IV, del patrimonio del Principado, y la reina María Luisa de Orleáns, del Ayuntamiento de Avilés. Y puestos a hablar de novedades, destaca el dibujo de una colección particular, a manera de prólogo de la siguiente exposición que está prevista sobre Carreño, y que se titula Apunte para el retrato de un prelado.

Virgen del Carmen, óleo sobre lienzo, 165 x 109 cm,  h. 1655, Iglesia de San Juan Bautista. Parroquia Almeida de Sayago (Zamora).

Virgen del Carmen, óleo sobre lienzo, 165 x 109 cm, h. 1655, Iglesia de San Juan Bautista. Parroquia
Almeida de Sayago (Zamora).

La muestra también expone una serie de obras de la llamada Escuela de Carreño, como  Carlos II niño, de una factura similar a las pinturas del mismo tipo realizadas por Herrera Barnuevo, pero con un estilo también propio de Carreño. Y como curiosidad, se muestran también dos copias de calidad (un San Sebastián y otro del embajador de Rusia Potemkim) realizadas por Concepción Salinero Forcada, copista oficial del Museo del Prado, que fue encargado por el consistorio avilesino a mediados del siglo pasado. Y se completa con dos retratos de Carreño de Miranda pintados por Gonzalo Pérez Espolita.

En definitiva, una gran ocasión para descubrir y reivindicar a un pintor que brilló en todo su esplendor en la corte de Carlos II y que con el paso del tiempo su fama ha sido escamoteada. Si de las exposiciones lo que al final queda para la posteridad y los estudiosos es el trabajo que se desarrolla por los expertos en los catálogos, el de esta muestra cumple con cruces este objetivo.

Los interesados en conocer más a fondo la figura de Carreño de Miranda y su época, pueden hacerlo en la revista en formato papel del mes de septiembre, núm. 187, donde se dedicó un amplio dossier a su figura.

Ángela SANZ

 

7 thoughts on “Homenaje a Carreño de Miranda en su ciudad natal”

  1. A. VILLANUEVA dice:

    Es una lástima que no se identifique a la retratada correctamente, pues es un retrato impresionante de cuerpo entero de Mariana en plena juventud, con el mismo rictus amargo con que la pintó Luycks, y no abundan. El retrato jamás salió del palacete de la familia Selgas, por lo que es la primera vez que se muestra en una exposición de estas características. Yo envié un correo a la gerente de la fundación, advirtiendo de la confusión, además de que contaban con otro retrato de Isabel de Farnesio que etiquetaban como “dama desconocida”.

    desafortunadamente, no he vuelto a tener respuesta alguna. Me contestaba que en qué me basaba para hacer una afirmación tan “categórica”. Envié imágenes y comentarios, pero …

    Parece ser que lo único que importa es el catálogo, pues ya está hecho, ya me entienden, sea Margarita o Mariana, eso no importa.

    Ay, España, nunca cambiarás!

  2. A. VILLANUEVA dice:

    He visitado la exposición y es una maravilla. Sin embargo, quiero manifestar mi sorpresa por uno de los retratos expuestos, a saber, retrato de la infanta Margarita, de escuela madrileña y de supuesta influencia, taller o círculo de Miranda. El cuadro fue cedido por la fundación Selgas-Fagalde.

    La retratada no es otra que la reina Mariana de Austria, por la edad representada, el peinado y el tipo de guardainfante. Para quien esté un poco familiarizado con la obra de Velázquez, no ofrece duda, pues se puede seguir la evolución de la infanta Margarita casi año por año.

  3. nicolas balladares dice:

    Me parece vergonzoso que todo el año se haya dedicado al Greco y casi nada a Carreño de Miranda. Y lo más vergonzoso de todo, que el Prado que tiene más de treinta obras del pintor no haya organizado ninguna exposición. Otra oportunidad perdida, en este cuarto centenario de su nacimiento, por parte de la pinacoteca para reivindicar y mostrar al público a este artista tan desconocido para el gran público.

  4. david valladares dice:

    Me parece vergonzoso que todo el año se haya dedicado al Greco y casi nada a Carreño de Miranda. Y lo más vergonzoso de todo, que el Prado que tiene más de treinta obras del pintor no haya organizado ninguna exposición. Otra oportunidad perdida, en este cuarto centenario de su nacimiento, por parte de la pinacoteca para reivindicar y mostrar al público a este artista tan desconocido para el gran público.

  5. Me parece vergonzoso que todo el año se haya dedicado al Greco y casi nada a Carreño de Miranda. Y lo más vergonzoso de todo, que el Prado que tiene más de treinta obras del pintor no haya organizado ninguna exposición. Otra oportunidad perdida, en este cuarto centenario de su nacimiento, por parte de la pinacoteca para reivindicar y mostrar al público a este artista tan desconocido para el gran público.

  6. Julia Abril dice:

    Parece muy interesante esta exposición en Avilés de Carreño de Miranda. Bienvenidas todas las muestras y estudios de este pintor, a ver si por fin se le concede la fama que se merece. Ojalá pase como en el caso del Greco, que hasta principios del siglo pasado también era un artista muy poco valorado, y fue gracias al historiador del arte Manuel Bartolomé Cossío, miembro de la Institución Libre de Enseñanza, y a su monumental estudio y la publicación de varios libros del artista, que empezó a ser considerado un pintor fundamental hasta llegar a convertirse en uno de los más grandes de la historia del arte.

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