Juan Asensio: “En mi próxima exposición hay una mayor variedad formal, más color y más textura”

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De la abstracción geométrica de sus primeros trabajos ha ido derivando a unas esculturas mucho más orgánicas. También afirma que le interesa mucho la dualidad entre apariencia y realidad y se define como un “curioso” al que le fascina descubrir los patrones de crecimiento de las hojas, los tallos y las flores porque de toda esa observación es de donde luego surgen sus obras. DESCUBRIR EL ARTE ha hablado con el escultor sobre su trabajo, su próxima exposición en la galería Elvira Gonzalez de Madrid (de 5 de noviembre a 9 de enero) y la publicación de un libro sobre su obra escrito por Francisco Calvo Serraller

PREGUNTA: Sus primeras obras estaban dentro de la abstracción geométrica y, aunque los planteamientos gométricos siguen estando presentes de alguna manera, ha ido derivando cada vez más a lo orgánico. ¿Por qué esa dualidad entre lo geométrico y la naturaleza? ¿A qué se ha debido cambio?

RESPUESTA: Lo que de verdad me interesa y en lo que se basa mi trabajo es en esa dualidad de la que usted habla. De aquella abstracción geométrica de mis primeras obras queda muy poco. Aunque en aquellas esculturas predominaban los cuerpos geométricos, cilindros, esferas, prismas, etc., ya se veía que no se trataba de una geometría muy estricta, en ellos se producían leves curvaturas, sutiles torsiones, elementos que iban anticipando la evolución hasta llegar a donde me encuentro en estos momentos.

Juan Asensio en su taller. Todas las imágenes, cortesía de la galería Elvira González.

Juan Asensio en su taller. Todas las imágenes, cortesía de la galería Elvira González.

No era una geometría euclidiana sino otra en la que pareciera que hubiera intervenido de algún modo las leyes físicas de la naturaleza o que estaban en proceso de transformación. Esa evolución hacia lo orgánico ha sido muy lenta, poco a poco se ha ido haciendo más evidente en la obra y en estos momentos ha tomado mayor relevancia que la parte geométrica.

PREGUNTA: ¿Sigue el patrón de la naturaleza?

RESPUESTA: Intento entender esos patrones, me gusta buscar hojas, flores, tallos, observarlos, intentar descubrir las pautas que siguen, sus modelos de crecimiento, cómo y por qué se curvan de una manera determinada. Soy un “curioso” al que fascina la manera en que estas formas crecen siguiendo unas pautas geométricas. Me interesan esas imperfecciones que se producen en ese crecimiento, cómo el espacio condiciona e influye en su desarrollo. De todo ese proceso de observación es de donde luego surgen mis obras.

Sin título, granito negro de Zimbabwe, 2015. Foto Cuauhtli-Gutiérrez.

Sin título, granito negro de Zimbabwe, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: ¿Es fundamental el espacio donde se van a exponer sus obras?

RESPUESTA: Los escultores sabemos lo importante que es ubicar nuestras obras en los lugares adecuados. Tener claro qué obras no pueden ir juntas, qué distancia necesitan entre sí de manera que tengan su espacio pero se relacionen con las demás.

Cuando tengo un proyecto de exposición siempre me construyo una maqueta a escala del espacio en el que voy a trabajar y le doy muchas vueltas a cómo puedo colocar las obras, las variantes son enormes. Aún así, cuando llego a la sala siempre hay cosas que cambiar porque hay aspectos que solo se perciben cuando uno como observador se relaciona con unas obras en un espacio concreto.

Todos sabemos que los resultados de una exposición mal montada pueden ser desastrosos y hacer que las mismas obras parezcan un barullo incomprensible.

Sin título, acero inoxidable fundido, 2015. Foto Cuauhtli-Gutiérrez.

Sin título, acero inoxidable fundido, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: Usted empezó trabajando con el barro pero luego paso a la piedra, ¿que le aporta a su obra este material? Y cómo consigue, con un material aparentemente tan inmovil e inmutable como este, dotar a sus obras casi de un aparente movimiento

RESPUESTA: Mi formación, aunque autodidacta, fue en cierto modo bastante clásica. Empecé por aprender a modelar, hacía retratos, estudios de anatomía… casi como en cualquier escuela. Cuando algunos de esos trabajos los pasé a piedra me di cuenta de que ese material tenía unas posibilidades plásticas mucho más interesantes. Inmediatamente comencé a realizar una serie de obras abstractas casi empujado por el potencial que había descubierto.

Siempre me ha interesado ese juego de utilizar un material duro y pesado como la piedra y dotarla de esa aparente liviandad, sobre todo en las obras de pared donde eso resulta más evidente y paradójico. Me gusta esa relación entre apariencia y realidad.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli-Gutiérrez.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: Sus esculturas tienen una gran belleza, ¿es algo que busca en su trabajo?

RESPUESTA: No es lo más importante ni lo que busco en mi obra, pero tampoco hay que huir de ella como se ha hecho en algunas ocasiones, la belleza era casi algo de lo que había que alejarse, un valor en contra de la obra.

Por supuesto a una obra de arte hay que pedirle más, que te haga pensar, que te emocione, que te descubra una manera distinta de percibir las cosas, que te aporte algo.

Si la pieza además de tener interés tiene belleza, mejor, lo considero un valor añadido aunque no fundamental. Me gusta que me digan algo tan sencillo como “que obra más bonita”.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli-Gutiérrez.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: Usted ha afirmado que Oteiza ha tenido mucha importancia en su vida. ¿Cómo le ha influido en su trabajo?

RESPUESTA: En un momento vital en mi trabajo, como fue el paso de la figuración a la abstracción, Oteiza fue uno de mis principales referentes.

En aquella época yo estaba realizando mis primeras esculturas abstractas en piedra y me pareció, aparte del indudable interés de su propósito experimental, que era un ejemplo perfecto de la importancia de utilizar el material adecuado, en su caso la piedra, para plasmar una idea.

Años más tarde tuve la suerte de conocerle, incluso de realizar en piedra para él algunas de aquellas obras que tanto me influyeron en mis primeras incursiones en la abstracción.

Para mí ha sido un gran artista y todo un personaje.

Sin título, mármol negro de Bélgica, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

Sin título, mármol negro de Bélgica, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: Además de sus propias obras también ha realizado las piezas de otros escultores. ¿Le resulta difícil desdoblarse de esta manera? ¿Qué le aporta a su trabajo creativo?

RESPUESTA: Ya se sabe lo difícil que es vivir del arte, una gran mayoría de artistas lo tiene que compaginar con otros trabajos para poder subsistir y no tener que abandonar su actividad creativa.

Ahora ya no me dedico a esto, pero durante muchos años tuve que hacer otro trabajo además de mis propias obras, pero con la suerte de que esa otra actividad paralela la realizaba en mi propio estudio. Ese oficio me permitía trabajar en estrecha colaboración con otros escultores como Oteiza, Chirino o Manolo Valdés, y no desvincularme del mundo artístico.

Ahora el oficio de trabajar la piedra ya no se enseña o se hace muy por encima, pero en cambio se enseñan otros también importantes relacionados con las tecnologías digitales.

Conocer cualquier oficio al que vayas a dedicarte es tener una herramienta importantísima a tu favor porque te sirve para no depender de otros y para desarrollar tu creatividad. Es más fácil imaginar y emprender proyectos cuando uno conoce cómo realizarlos.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

Sin título, mármol blanco de Yugoslavia, 2015. Foto Cuauhtli Gutiérrez.

PREGUNTA: ¿Qué le parece que su galería, Elvira González, dedique parte del premio que recibió de la Fundación Arte y Mecenazgo en 2013 para editar un libro sobre su trabajo y promueva esta exposición que va a inaugurar el próximo 5 de noviembre?

RESPUESTA: Como comprenderá me parece estupendo. El premio se podía haber invertido en muchas cosas y el que la galerista haya decidido emplearlo en la edición de un libro sobre mi trabajo me parece en primer lugar un acto de generosidad por el que estoy muy agradecido y también denota la confianza que tiene en mi trabajo y el grado de compromiso en un proyecto de futuro en el que ambos vamos en la misma dirección.

Hasta ahora solo tenía catálogos de mis exposiciones y ya habíamos hablado alguna vez de lo conveniente que sería para mi carrera que hubiese un libro de una cierta entidad con el que poder dar a conocer mejor mi trabajo.

Hemos seleccionado unas ochenta obras casi todas ellas a partir de los años noventa que es cuando mi trabajo tiene más interés. El resultado ha sido muy satisfactorio. De hacer un libro estéticamente coherente con todo ese material se ha encargado Isabel Mignoni, y del texto, Francisco Calvo Serraller, todo un lujo.

escultor tallerPREGUNTA: Puede hablarnos de su próxima exposición en la galería Elvira González. ¿Las piezas son nuevas?

RESPUESTA: Todas las obras son de este mismo año. Son doce esculturas en distintos materiales, mármol granito, aluminio y acero inoxidable. La mayoría de ellas son de pared y en esta ocasión predominan las de aluminio fundido por que su poco peso me permite colgar piezas de mayor tamaño.

En anteriores exposiciónes el punto de partida era la geometría y desde ella había un acercamiento a la naturaleza. En esta ocasión he hecho el viaje contrario, he partido de la naturaleza misma, he tomado hojas y flores las he escaneado y a partir de ahí he realizado una serie de obras que hacen referencia a los patrones de crecimiento, y sus límites, que siguen las plantas. Algunas son de una gran simplicidad, casi abstractas, y otras en las que esas referencias a lo orgánico son más evidentes.

Estudio 3Hay una mayor variedad formal que en otras ocasiones, más color, más texturas, un pequeño catálogo de botánica.

Ángela SANZ COCA

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