El poderoso legado de Carlos III

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Varias exposiciones en Madrid recuerdan la figura de este rey ilustrado en el tercer centenario de su nacimiento. El Museo Arqueológico Nacional pone en valor su trayectoria en política exterior y la aportación científico-cultural española. Patrimonio Nacional se centra en la figura del soberano como mecenas del arte. La Real Academia de San Fernando resalta el papel del soberano en la difusión de los descubrimientos arqueológicos, Herculano, Pompeya y Estabia. Además, el Museo de Ciencias Naturales y el Museo de Historia de la Ciudad muestran su contribución a las colecciones científicas y al Madrid de las Luces

Carlos III ha pasado a la posteridad como clásico ejemplo de déspota ilustrado, un metódico reformador y artífice del embellecimiento de Madrid. Trescientos años después de su nacimiento, la capital rinde tributo a su “mejor alcalde” con conferencias y exposiciones en torno a su herencia urbanística y a su interés por la modernidad.

Museo Arqueológico (hasta el 26 de marzo)

Don Carlos de Borbón visita San Pedro, de Giovanni Paolo Pannini, Nápoles, Museo de Capodimonte.

Sobre estas líneas, Don Carlos de Borbón visita San Pedro, de Giovanni Paolo Pannini, Nápoles, Museo de Capodimonte. Arriba, detalle de un retrato de Carlos III de Anton Rafael Mengs, h. 1765, óleo sobre lienzo, Madrid, Museo del Prado.

Bajo el título Carlos III: proyección exterior y científica de un reinado ilustrado, el Museo Arqueológico Nacional expone más de 100 piezas de casi 40 instituciones españolas y extranjeras (Italia y Reino Unido), a través de la cuales se profundiza en la vida y la obra de Carlos IIl. Comisariada por Miguel Luque Talaván y organizada por Acción Cultural Española, esta exposición pone en valor dos cuestiones fundamentales de su reinado: la política exterior y la aportación científico-cultural española, así como el papel desempeñado por la Corona a la hora de promover el avance del conocimiento.

Derrota.

Asalto inglés al castillo del Morro de La Habana, de José Martín Rufo, óleo sobre lienzo, Madridm Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Entre las piezas expuestas, algunas se han prestado por primera vez y han sido restauradas para esta muestra. Así, obras de artistas del siglo XVIII, como Jean Ranc, Jacopo Amigoni, Giuseppe Bonito, Anton Rafael Mengs o Francisco de Goya, comparten espacio con destacados materiales arqueológicos mediterráneos –como la caja de semillas de Herculano conservada en el MAN– y americanos, así como cartografía del periodo, instrumentos científicos o los originales de algunos de los documentos nodales de la historia de la Europa dieciochesca. Entre las piezas exhibidas destacan El embajador turco ante la Corte de Nápoles, de Giuseppe Bonito (Museo del Prado); una Vista del Real Palacio Nuevo de Madrid, de Antonio Joli (Palacio Real de Nápoles); el Asalto inglés al castillo del Morro de La Habana, de José Rufo (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando), o el Umete de Tahiti (Museo Nacional de Antropología).

juez tunez

El embajador turco ante la Corte de Nápoles, de Giuseppe Bonito, 174, oleo sobre lienzo, Madrid, Museo del Prado.

La muestra está estructurada en cuatro áreas temáticas: España e Italia. Relaciones e intereses internacionales (1716-1759); El trono de España y los reinos ultramarinos; La proyección internacional de la Monarquía. España en el sistema internacional, y Un mundo por conocer. Cultura y exploraciones científicas. Su recorrido arranca con una presentación del entorno familiar del rey, así como su etapa italiana, hasta 1759. La segunda se centra en la llegada al trono español y las reformas ilustradas llevadas a cabo en su reinado; además, hay una parte dedicada a las posesiones ultramarinas hispanas, uno de los pilares estratégicos y económicos de la monarquía.

********: Joli, Antonio (1700-1777). Madrid and the Palacio Real from the West Bank of the Manzanares. 1752-53 London Private Coll. *** Permission for usage must be provided in writing from Scala.

Vista del Palacio Real Nuevo de Madrid, de  Antonio Joli, posterior a 1762, óleo sobre lienzo, Palacio Real de Nápoles.

En el tercer apartado destaca la proyección y el papel activo de su reinado en los grandes acontecimientos bélicos de la época, como el acercamiento a Francia, la intervención en el norte de África, los acuerdos con Portugal y el apoyo encubierto a la independencia de los Estados Unidos. Por último, la exposición revisa la actividad de patrocinio real a la cultura y a las expediciones científicas, con hitos como la creación del Real Jardín Botánico de Madrid y la promoción de expediciones científicas a diferentes partes del Globo.

Don Carlos de Borbón, Colección Banco Santander.

Don Carlos de Borbón, rey de las Dos Sicilias, 1745, óleo sobre lienzo, Colección Banco Santander.

Real Academia de San Fernando

Esta institución dedica dos muestras al monarca. Una corte para el rey Carlos III y los sitios reales, donde se da a conocer la influencia del monarca en la innovación y adecuación arquitectónica y urbanística de la Villa y los Sitios Reales y analiza la planificación urbana de la población y los edificios singulares donde habitaba la realeza. En definitiva, permite al visitante conocer cómo era la ciudad de Madrid antes y después del reinado de Carlos III. Hasta el 26 de febrero.

Colección de vaciados.

Corredores, Villa de los Papiros (Herculano), Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Organizada por esta institución junto al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles y la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México, la exposición Carlos III y la difusión de la Antigüedad (hasta el 16 de marzo) resalta el papel del soberano en la difusión de los descubrimientos arqueológicos procedentes de Herculano, Pompeya y Estabia que se inician durante su etapa napolitana. Y por otra parte, se describe el impulso dado por Carlos III al conocimiento de las antigüedades mediante distintas publicaciones, la creación del Museo Herculanense y las Academias de Madrid y de Nueva España.

La muestra está dividida en tres apartados cronológicos y geográficos: Nápoles (1738-1759), Madrid (1759-1788) y México (1781-1791) y lo hace de una manera muy didáctica: se cuentan tres historias que narran tres momentos diferentes del siglo XVIII a través de realidad virtual, vídeo 360º e imágenes 3D. La difusión de los hallazgos arqueológicos de Herculano, Pompeya y Estabia se muestra simultáneamente en dos museos de Italia y México.

Colección de vaciados.

Silenio ebrio, Villa de los Papiros (Herculano). Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid.

En el primero se recuerda el destacado papel del soberano en la difusión de las esculturas y pinturas de Herculano a través de la edición de Le antichità di Ercolano Esposte, obra en la que trabajaron importantes dibujantes y grabadores del siglo XVIII. Las planchas de cobre y sus estampas constituyen un interesante capítulo en la historia de la documentación arqueológica y su papel en la comunicación de los nuevos descubrimientos.

El segundo se centra en la colección de vaciados que se conserva todavía en la Academia y que tiene gran interés histórico documental. Ya en Madrid, el rey solicita que le envíen copias en yeso de las antigüedades que había dejado en Nápoles, unas copias que fueron instaladas en el Palacio de Buen Retiro hasta que, a finales de 1775, a petición de los profesores de la Real Academia de las Tres Nobles Artes, decide donarlas para la enseñanza de los arquitectos, escultores y pintores.

Patio de la Academia de San Carlos. México.

Patio de la Academia de San Carlos. México.

Y el tercer apartado estudia la fundación por parte de Carlos III de la Academia de San Carlos de México. Bajo la dirección del grabador Jéronimo Antonio Gil, se envía una selección de vaciados desde la Academia de San Fernando en Madrid y, entre ellos, van copias de los yesos procedentes de Nápoles.

Patrimonio Nacional (hasta el 31 de marzo)

Retrato de Carlos III, por Mengs.

Retrato de Carlos III, de Anton Rafael Mengs, 1765, óleo sobre lienzo, Museo de Bellas Artes de Copenhage.

La exposición Carlos III. Majestad y ornato del Palacio Real de Madrid pone el acento en mostrar a un soberano ilustrado y mecenas de las artes; por otra parte, repasa la fértil relación entre la Corona y la Cultura en España durante la Edad Moderna. Su gobierno promovió grandes obras públicas, lo que supuso la intervención estatal en aspectos estéticos a una escala amplia y variada. Pero quizá donde con más claridad se perciben tales innovaciones es en el propio entorno del monarca, en el arte cortesano creado bajo su directo mecenazgo. “Estas obras artísticas, que servían para la vida cotidiana del rey y su familia, estaban pensadas tanto para fines funcionales, como ornamentales y representativos: su calidad, su magnificencia y suntuosidad constituían toda una declaración de poder”.

Carlos III con el hábito de su Orden, Palacio Real de Madrid.

Carlos III con el hábito de su Orden, de Anton Rafael Mengs, h. 1783.84, óleo sobre lienzo, Patrimonio Nacional, Palacio Real de Madrid.

Con esta exposición Patrimonio propone una nueva lectura y puesta en valor de esta parte del acervo histórico-artístico español. Y lo hace a través de distintos apartados. Sitios Reales, donde se muestran lienzos del veduttista italiano Antonio Joli, del que se expone por primera vez la Vista del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, recientemente adquirido para las Colecciones Reales del Patrimonio Nacional. En el Real Dormitorio de Carlos III se ha reunido la decoración íntegra de esta estancia, un conjunto decorativo neoclásico (1762-72) realizado por el pintor Raphael Mengs, donde conviven la pintura de tema religioso con los grutescos. En Los Tipos Populares de Lorenzo Tiepolo se exhibe por primera vez desde 1946 el conjunto completo de las 12 obras en pastel de este artista en las que refleja una amplia variedad de tipos populares del Madrid de la época. En Pintura mural se exhiben bocetos y estudios de este tipo de pinturas desaparecidas junto a los frescos de los salones del Palacio Real de Madrid.

Carlos III comiendo ante su corte, de Luis de Paret.

Carlos III comiendo ante su corte, de Luis de Paret y Alcázar, h. 1775, óleo sobre tabla, Madrid, Museo del Prado.

En el resto de apartados se repasa su afición por la caza; su fascinación por las chinoisseries, finos tejidos de seda pintados al temple con adornos vegetales y florales o escenas historiadas de personajes chinos; las Reales Fábricas; se han reunido por primera vez los tapices realizados para la “pieza de comer” de Carlos III en el Palacio Real de El Pardo, cuyos cartones fueron realizados por Goya entre 1786 y 1788. En el apartado de Talleres reales se exhibe por primera vez en España el retrato de Carlos III de Mengs, que ha sido restaurado para esta muestra. La exposición finaliza con La muerte del rey, donde se evoca la instalación del túmulo regio en el Salón del Trono, que se usó por primera vez con este fin para la exposición del cuerpo de Carlos III.

Dormitorio de Carlos III.

Dormitorio de Carlos III en el Palacio Real.

Carlos III supo cultivar otras disciplinas, quizás menos vistosas, pero sin duda esenciales para el ser humano como son la ciencia y la salud. Con la idea de potenciarlas, el monarca creó, junto al naturalista Pedro Franco Dávila, el Real Gabinete de la Historia Natural. Por eso, el centro que sucedió a esta institución, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, conmemora este acontecimiento con la muestra Una colección, un criollo erudito y un rey. Un gabinete para la monarquía ilustrada, que podrá visitarse hasta el próximo 9 de mayo.

Despacho.

Recreación del despacho de Pedro Franco Dávila en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Conocido también como el “alcalde de Madrid”, este soberano impulsó la modernización y el desarrollo de la capital gracias a un ambicioso proyecto de reformas urbanísticas y administrativas. Ahora el Museo de Historia de Madrid le rinde homenaje en la exposición Carlos III y el Madrid de las Luces, un recorrido por el ambiente social y cultural de la villa en el siglo XVIII a través de 200 obras. Hasta el 29 de abril. Los dos comisarios, Carlos Martínez Shaw y Marina Alfonso Mola, proponen una lectura de los hitos históricos más importantes de la ciudad a través de cuatro apartados en los que se exhiben más de 200 obras entre pinturas, esculturas, dibujos, grabados, libros, tapices, instrumentos musicales, porcelana, vidrios y otros objetos artísticos procedentes de las colecciones municipales y de los museos e instituciones culturales más relevantes de la ciudad; además, la recién inaugurada capilla de este museo acoge también conciertos de música barroca y conferencias sobre la figura y obra de Carlos III.

Calle Mayor con motivo de la entrada de Carlos III en Madrid, Lorenzo Quirós.

Ornato de la Puerta del Sol con motivo de la entrada en Madrid de Carlos III en 1760, de Lorenzo Quirós, Madrid, Real Academia de San Fernando.

 

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