El romanticismo de Jules Massenet y el arte contemporáneo

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El Gran Teatre del Liceu exhibe una selección de obras de los artistas más destacados de la colección del MEAM de Barcelona con motivo del estreno de la ópera Werther de este compositor francés. Esta iniciativa pionera de colaboración entre ambas instituciones culturales propone un recorrido que conecta la música y la pintura. Hasta el 4 de febrero

Con motivo de la llegada de la ópera Werther de Jules Massenet (Saint-Étienne, 1842-París, 1912) al Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) ha inaugurado recientemente la exposición Vestigios del romanticismo en la pintura contemporánea, que se podrá visitar hasta el 4 de febrero en el Balcó Foyer.

Sobre estas líneas, Canciones de invierno, de Hiara Albertoni. Arriba, una obra de Bautista Nieta. Todas las obras pertenecen a la Coleeción del MEAM, Barcelona.

Sobre estas líneas, Canciones de invierno, de Chiara Albertoni, 2013, aceite sobre lona con técnica “un risparmio” (utilización solo de negro). Arriba, El beso, de Juan Bautista Nieto, técnica mixta sobre tabla, 100 x 170 cm. Todas las obras pertenecen a la Coleeción del MEAM, Barcelona.

Esta iniciativa pionera de colaboración entre ambas instituciones culturales propone un recorrido que conecta la música y la pintura. La muestra relaciona los conceptos básicos del romanticismo, representados en la ópera de Massenet, con el arte plástico más contemporáneo. Así, el MEAM expone las obras de sus artistas más destacados, que pretenden expresar plásticamente y con el máximo realismo las sensaciones que la música describe en las notas del compositor francés.

Traves ensue, de Yoel Daz Alvez.

Travesía de ensueño, de Yoel Díaz Gálvez, óleo sobre lienzo, 200 x 200 cm.

El proyecto expositivo agrupa las obras en dos grandes temáticas, muy recurrentes en el romanticismo: la Mujer y la Naturaleza. A través de la figura femenina y de los bosques en estado puro, entre otros, los artistas representan la libertad vista por los románticos como el deseo por vencer los convencionalismos. Rosa Ferrer, comisaria de la exposición, explica que “el movimiento romántico es la primera vanguardia dentro de la historia del arte, una rotura con la rigidez del clasicismo que trae nuevos aires de libertad, de individualismo y de nacionalismo a todas las artes”. Sobre estos parámetros se construye esta exhibición: buscar qué queda de la época romántica en la pintura contemporánea.

Obra de Carlos Mariju.

Sin título, de Carlos Marijuán, 2010, óleo sobre tabla, 90 x1 22cm.

Hasta el 4 de febrero, los visitantes podrán disfrutar en exclusiva de esta exposición antes y durante el entreacto de todas las funciones de Werther.

Umbilical, de Juan Coss.

Umbilical I, de Juan Manuel Cossío, aerógrafo sobre tabla, 153 x 110 cm.

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