Antonio Berni: cronista de lo cotidiano y lo social

abrir-Antonio-Berni_Juanito-remontando-un-barrilete-1961_Xilocollage_©-Fundación-Antonio-Berni.jpg

El Museo Lázaro Galdiano de Madrid acoge el trabajo de este artista argentino hasta el 12 de marzo. Comisariada por Diana B. Wechsler esta gran exposición incluye obras de una de sus series más emblemáticas, Juanito Laguna, con la que obtuvo el Gran Premio en la Bienal de Venecia de 1962. Esta muestra da inicio a la programación de Argentina como país invitado en ARCO

Antoni Berni (Rosario, 1905-Buenos Aires, 1981) es uno de los creadores más trascendentales del arte argentino y lationamericano y una de las figuras más relevantes del arte del siglo XX al ser capaz de aunar la tradición figurativa de la pintura con las vanguardias.

Sus primeros contactos con la creación fueron muy tempranos, cuando ingresa con solo nueve años en el taller de vitrales Bruxadera y Cía, fundado por un artesano catalán, quien también le introdujo en el Centre Català de Rosario para tomar clases de pintura; con 15 años expuso por vez primera en el Salón Mari de Rosario y en 1923 lo hizo en la galería Witcomb de Buenos Aires, donde su trabajo tuvo una buena acogida por la prensa.

Dos años después viaja a Europa para seguir formándose como pintor gracias a una beca que le concede el Jockey Club de su ciudad natal. Su primera escala es Madrid, donde se entusiasma con las pinturas de Velázquez o el Bosco en el Museo del Prado, también descubre el arte más moderno, como el de Dalí, y asiste a los talleres de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando. En febrero de 1926 participa en el Salón de Madrid con un paisaje madrileño, Puerta cerrada.

Su siguiente parada es París, donde asiste a los talleres de André Lhote y Othon Friesz y se relaciona con los artistas argentinos que formaban el “grupo de París”. En 1928 Berni conoce a Louis Aragon y André Breton y al filósofo marxista Henri Lefebvre, quien le iniciará en el marxismo y con quien comparte la idea del compromiso del arte con la revolución. En París, Berni se acerca al surrealismo, pero que transforma en un surrealismo con tintes propios, como su obra La Torre Eiffel en la Pampa.

“Juanito remontando un barrillete”, 1961, xilocollage © Fundación Antonio Berni. Todas las obras pertenecen al artista Antonio Berni.

A su regreso a Argentina en 1930, organiza en su ciudad natal la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos e ingresa en el Partido Comunista. Realiza obras como Desocupados y Manifestación, donde el artista muestra la problemática social de su país. En 1933, junto a otros artistas como David Alfaro Siqueiros o Juan Carlos Castagnino, realiza el mural Ejército plástico en la quinta de Natalio Botana, director del diario Crítica, y un año después funda el grupo Nuevo realismo. En 1958 Berni crea a Juanito Laguna y un poco después a Ramona Montiel, dos personajes que representan a las personas más desfavorecidas de la sociedad y que serán muy relevantes en su carrera. En 1976 Berni viaja a Nueva York, donde expone en la galería Bonino una muestra titulada La magia de la vida cotidiana.

En 1981 realiza su última obra, Cristo en el garaje, una reflexión sobre uno de los temas más referenciales de Berni: el destino del ser humano. Pocos días antes de su fallecimiento, el 13 de diciembre de 1981, Berni afirmaba en una entrevista que el arte “es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura, es una forma de amar, de transmitir los años en el arte”.

Los secretos de Juanito Laguna

Bajo el título Antonio Berni: entre la expedición fotográfica y la reinvención del grabado, una muestra de gabinete, el Museo Lázaro Galdiano da a conocer en España la trayectoria de este artista al que se ha definido como un “narrador visual único”, “dibujante compulsivo” o “atento cronista de lo cotidiano y lo social”. Y para ello, además de sus obras, se muestra también un vídeo documental, Antonio Berni, la reinvención de la mirada, producido expresamente para esta cita con material procedente del Archivo Berni y del Archivo General de la Nación (Argentina), en el que se desvelan los secretos de su serie Juanito Laguna (protagonista de esta exposición) y estudia la personalidad de este artista argentino.

La comisaria de la exposición, Diana B. Wechsler, explica que a Berni se le identifica sobre todo por una extensa trayectoria jalonada por “sucesivos cambios, ensayos, experimentaciones y búsquedas permanentes a través de diferentes formas expresivas en las que la dimensión material de sus obras emerge como uno de sus aspectos identitarios”.

“Los astros sobre Villa Cartón”, 1962, collage, metal y otros materiales © Fundación Antonio Berni.

Para Wechsler, las cualidades clave de Berni se podrían resumir en tres puntos: “Su capacidad de reinvención permanente, su atenta y poderosa mirada sobre cuestiones sociales y políticas, así como su apuesta estética y la variedad de su propuesta plástica”. Así, desde su exploración de la pintura metafísica y surrealista de los años veinte (que coincide con su etapa europea) deriva, a su vuelta a Argentina, a un compromiso político y social, que le acompañará ya toda su vida (“El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos y en ese momento la dictadura, la desocupación, la miseria, las huelgas, las luchas obreras, el hambre, las ollas populares crean una tremenda realidad que rompían los ojos”, explicaba el artista en 1976), hasta llegar a las experimentaciones con los materiales de los sesenta y setenta.

“Juanito con pescado”, 1961, xilocollage © Fundación Antonio Berni.

Lo que llevó a Berni a la reinvención de su práctica artística fue precisamente su interés en indagar en la realidad, lo que dio como resultado un trabajo cargado de una crítica poética de aquellas realidades. Una reinvención que como el propio creador argentino explicaba, “yo andaba haciendo apuntes por las barriadas y advertí que no me alcanzaba la pintura en sí para llegar a la intensidad expresiva que buscaba. Por eso empecé a buscar de la calle lo que encontraba y lo iba incorporando a la tela”, así, a finales de los años cincuenta el creador integra en su trabajo materiales de desecho industrial, algunos objetos manufacturados y otros residuos de la sociedad de consumo.

Para Wechsler, los recursos técnicos que dan cuerpo a dos de las grandes series plásticonarrativas de Berni, Juanito Laguna y Ramona Montiel, a lo largo de las décadas de los años sesenta y setenta, son las pinturas y xilografías “combinadas con un collage excesivo, en el sentido más potente del término”.

“Juanito bañándose”, 1962, xilocollage © Fundación Antonio Berni.

Juanito Laguna, la serie con la que Berni obtuvo el Gran Premio en la Bienal de Venecia de 1962, precisamente por esas exploraciones de las que hablábamos antes, está inspirada en los cientos de niños que vivían en los barrios obreros de la periferia de Buenos Aires desde los años treinta. El propio Berni declaró que él veía y sentía a este personaje como “el arquetipo que es; arquetipo de la realidad argentina y latinoamericana, lo siento como expresión de todos los juanitos laguna que existen (…) En él están fundidos muchos chicos o adolescentes que yo he conocido, que han sido mis amigos, con los que he jugado en la calle…”.

Berni se apropia de los objetos encontrados y crea un nuevo universo de texturas y configuraciones formales que no solo invaden su pintura sino que también se integran en los grabados para dar vida a un nuevo episodio de la saga de Juanito. La inclusión de los desechos, así como la construcción de una narrativa rica en evocaciones de carácter político-social, colocan la producción de Berni de estos años en lo que el crítico de arte francés Pierre Restany definiera como Nuevo realismo. El propio Restany destacó la capacidad de Berni para el “reciclado poético de la realidad urbana e industrial”.

“Juanito pescando”, 1961, xilocollage © Fundación Antonio Berni.

Organizada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y su museo MUNTREF en colaboración con la Fundación Berni, esta muestra, que podrá verse hasta el 12 de marzo en el Museo Lázaro Galdiano y que forma parte de ARCO 2017 (Argentina es el país invitado), se centra en dos ámbitos de su producción: xilografías –impresiones realizadas con planchas de madera grabadas– y xilocollages –incorporación de otros materiales a una xilografía– de la década de los sesenta y su archivo fotográfico, y en la serie Juanito Laguna, y cómo a partir de todo el trabajo previo de exploración de campo llevada a cabo por Berni en Buenos Aires le condujo a la reinvención del modo en construir imágenes.

“La casa del pintor”, 1959, óleo sobre tela © Fundación Antonio Berni.

Se exhiben siete xilocollages de gran formato de esta serie que acompañan a Los astros sobre Villa Cartón (1962) y a La casa del pintor, reflejo de la variedad y singularidad plástica de la producción de este creador. También se muestran documentos del Archivo Berni, desde fotografías firmadas por él de las que bebe iconográficamente, catálogos de la época, bocetos en tinta china, hasta una acuarela inédita que recientemente se ha descubierto y que precedió a la obra Los astros sobre Villa Cartón.

En resumen, una pequeña pero imprescindible exposición en la que el visitante podrá descubrir cómo Berni “incorpora el mundo real al mundo del grabado”, en palabras de Diana B. Wechsler, y contemplar esos grandes collages, como esa ciudad nocturna de Los astros sobre Villa Cartón (1962), donde destaca una poderosa luna llena realizada con una lata o unos edificios curvos que Berni confeccionó con restos de mallas metálicas. O a Juanito pescando, bañándose o jugando con una cometa de colores (o remontando un barrilete como dicen en Argentina), y que nos mira con ojos de profunda tristeza en Juanito con pescado (1961).

PROGRAMA COMPLETO ARCO ARGENTINA FUERA DE IFEMA

Á. S. C.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*