Óscar Alzaga dona seis pinturas al Prado

baja-FOTO-5-9d5f537c-8371-3e83-2c12-4bd9c1c68bad.jpg

El Real Patronato del Museo del Prado, en su sesión plenaria celebrada el 27 de marzo, ha aceptado la donación ofrecida por este catedrático de Derecho Constitucional y Político. El conjunto está formado por seis obras que van desde el siglo XVI hasta mediados del XIX, de artistas como Jacopo Ligozzi, Sánchez Cotán, Herrera el Viejo o Anton Rafael Mengs. Además, Alzaga ha ofrecido una dotación económica para la adquisición de otra pieza

La donación que ha realizado Óscar Alzaga Villaamil constituye, tanto por la elevada calidad de las piezas que la integran como por su buen estado de conservación. ya que ninguna precisa de intervención, una importante contribución al enriquecimiento de las colecciones del Museo Nacional del Prado. El Patronato ha reiterado su agradecimiento al coleccionista por unirse así a la nómina de personas que generosamente han contribuido a ampliar cuantitativa y cualitativamente las colecciones de la pinacoteca nacional. Además, han anunciado que el próximo otoño será presentado al público el conjunto de piezas en una exposición que irá acompañada de un catálogo realizado por los especialistas del Museo del Prado.

Sobre estas líneas, Alegoría de la redención, por Jacopo Ligozzi, h. 1587óleo sobre tabla, 48 x 32 cm. Arriba, San Juan Bautista, por Antonio Rafael Mengs (1728-1779), óleo sobre tabla, 33,6 x 45 cm. Todas las obras, Madrid, Museo Nacional del Prado. Donación de Óscar Alzaga.

El conjunto de piezas que integran esta donación está compuesto por seis pinturas, a las que hay que añadir una séptima porque Óscar Alzaga ha donado también una dotación económica para que el museo adquiera una obra más, que recorren un amplio abanico cronológico que va desde las postrimerías del siglo XVI hasta mediados del XIX, realizadas por artistas italianos (Jacopo Ligozzi), españoles (Sánchez Cotán, Herrera “el Viejo”, Antonio del Castillo y Eugenio Lucas Velázquez) y un bohemio (Anton Rafael Mengs).

Todas ellas fueron pintadas en España, a excepción del Ligozzi, pero cuatro fueron adquiridas por el donante en el extranjero, por lo que su entrada en el Museo del Prado supone un importante acrecentamiento del patrimonio artístico nacional. La calidad de las obras viene avalada por su presencia recurrente en exposiciones y su inclusión en las más recientes monografías de los pintores que las ejecutaron.

San Jerónimo penitente, por Francisco Herrera “el Viejo” (1576-1656), h. 1640, óleo sobre lienzo, 143 x 100 cm.

Aunque los autores de las pinturas donadas figuran ya en el Museo del Prado, están representados con obras de muy distinta naturaleza, iconografía y/o cronología. Su incorporación permite así completar los perfiles profesionales de estos pintores. Así sucede por ejemplo con Sánchez Cotán, de quien el Museo del Prado posee una naturaleza muerta pero de quien, hasta la donación Alzaga Villaamil, carecía de pintura religiosa, o con Ligozzi, presente en el Prado a través de un enorme cuadro de altar muy alejado de la exquisita e inusual composición alegórica que ahora ingresa. Otro tanto podríamos señalar a propósito de la obra de Mengs de pequeño formato o del tardío San Jerónimo de Herrera “el Viejo”.

Relación y comentarios de las obras donadas

Alegoría de la redención, de Jacopo Ligozzi (1547-1627), h. 1587, óleo sobre tabla, 48 x 32 cm.Obra de inusual y fascinante iconografía, probablemente fuera un encargo del gran duque de Toscana Francesco I de Medici al pintor para la Tribuna de los Uffizi. Formó parte en 2014 de la exposición Jacopo Ligozzi pittore universalissimo, celebrada en la Galería Palatina del Palazzo Pitti de Florencia.

Imposición de la casulla a san Ildefonso, de Juan Sánchez Cotán (1566-1627), óleo sobre lienzo, 156 x 116 cm. Obra relacionada con la pintura de igual título en el Museo de Granada, formó parte en 2004 de la exposición El barroco en la pintura, que tuvo lugar en Córdoba (diciembre de 2004 a enero de 2005) y en la Sala Municipal San Hermenegildo de Sevilla (enero y febrero de 2005).

Imposición de la casulla a San Ildefonso, por Juan Sánchez Cotán (1566-1627), óleo sobre lienzo, 156 x 116 cm.

San Jerónimo penitente, de Francisco Herrera “el Viejo” (1576-1656), h. 1640, óleo sobre lienzo, 143 x 100 cm., firmado en el ángulo inferior izquierdo: “Franco de Herrera”. Importante obra tardía de Herrera que formó parte de la exposición De Herrera a Velázquez. El primer naturalismo en Sevilla (Sevilla, Hospital de los Venerables, noviembre de 2005 a febrero de 2006; Museo de Bellas Artes de Bilbao, de marzo a mayo de 2006).

Inmaculada Concepción, de Antonio del Castillo Saavedra (1616-1668), h. 1645-50, óleo sobre lienzo, 193 x 131 cm. Obra incluida en la exposición Pintura española recuperada por el coleccionismo privado (Sevilla, Hospital de los Venerables de Sevilla, 1996 y 1997, y Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1997). En el catálogo el comisario de la exposición y antiguo director del Museo del Prado, Alfonso E. Pérez Sánchez, la calificó como “la más exquisita representación de la inmaculada realizada por Castillo, de mayor calidad que las que conserva la mezquita-catedral o la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, en Córdoba”. Se ha sugerido que pudo ser la citada por Palomino, encargo de don Gómez de Córdoba y Figueroa.

Inmaculada Concepción,
por Antonio del Castillo Saavedra (1616-1668), h. 1645-50, óleo sobre lienzo, 193 x 131 cm.

San Juan Bautista, de Antonio Rafael Mengs (1728-1779), óleo sobre tabla, 33,6 x 45 cm. Pintura anterior a la homónima propiedad del duque de Wellington. Probablemente pintada también en Madrid, pudiera tratarse del pequeño San Juan Bautista mencionado por Gian Ludovico Bianconi en su Elogio storico del Cavaliere Anton Raffaele Mengs (1780) del Palacio Real de Madrid o el referido por Nicolás de la Cruz en su Viaje a España, XII, 1812, p. 115, en la Casita del Labrador de Aranjuez”.

Paisaje romántico, de Eugenio Lucas Velázquez (1817-1870), 1852, óleo sobre lienzo (120 x 168,5 cm), firmado y fechado: “E. Lucas 1852”. Obra inédita pero sin duda una de las mejores y más monumentales realizaciones de su autor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*