Laura Ramis en RPHART

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Tras exponer las esculturas recientes de Susana Solano, la apuesta de este espacio expositivo para esta primavera es Cromática, una serie de instalaciones de la joven artista mallorquina (hasta el 3 de junio). El galerista Rafael Pérez Hernando habla de sus comienzos, su trabajo y sus proyectos con Descubrir el Arte

En su último stand de ARCO 2017, Rafael Pérez Hernando ha colgado las inconfundibles telas sin bastidor de Claude Viallat, histórico del colectivo galo Support Surface y premiado por la AECA (Asociación Española de Críticos de Arte) como mejor artista internacional vivo en la vigésima primera edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo: Conocí el trabajo de Viallat a través del pintor italiano Giorgio Griffa. Este último, miembro del movimiento italiano Pittura-Pittura, realizó su primera exposición individual española en nuestro espacio en 2010”.

Sobre estas líneas, Retrato de Rafael Pérez Hernando, de David Paladín. Arriba, Kapytal, de Laura Ramis, 2012, objetos de plástico, vinilo, adhesivo y leds, 240 x 600 cm.

Rafael Pérez Hernando dirige desde 2004 su propia galería en la planta baja de un edificio burgués situado en la calle Orellana, cerca de las Salesas. Un moderno espacio con techos altos y grandes ventanales, de luces claras y líneas arquitectónicas puras, donde la madera vista y el hierro se hermanan a la perfección, contrastando con las amplias paredes blancas. Compuesta por tres grandes salas en dos alturas y “la cripta”, espacio de la planta sótano  destinado habitualmente a obras de instalación, RPHART se ha convertido en parada obligada para los amantes del arte contemporáneo dispuestos a dejarse seducir también por la frescura de artistas emergentes: “Me interesan tanto los jóvenes creadores como las figuras consagradas, pero siempre, según dicen, nuestras exposiciones tienen un sello propio del que no soy consciente”.

Laura Ramis junto a la obra Kapytal, 2012.

Rafael Pérez Hernando proviene de una familia vinculada a la cultura. “Mi padre escribía y también le dio por comprar y coleccionar obras de distintas épocas y de calidad diversa”. Siendo universitario, sintió ya una especial afición por la pintura: “A los dieciocho años me entusiasmé por Georges Rouault, el artista francés fauvista y expresionista, y por Van Gogh, de quien después de leer Cartas a Theo, empecé a pintar cabezas de Cristos con sus  mismos colores…”.

En 1986 abrió la primera sala en el barrio de Salamanca junto a su mujer, Marita Segovia, hoy también galerista. Era un lugar híbrido donde mezclábamos lo antiguo y lo moderno; colgábamos un dibujo de Tàpies junto a una consola policromada del siglo XVIII”.  En la pequeña sala de Claudio Coello 28, Rafael Pérez Hernando expuso a tres pintores míticos de los setenta y ochenta: Lamazares en 1997, Bonifacio en 1998 y Mompó en 1999.

Vista de la exposición de Regine Schumann, 2016. Foto de Luis Vioque.

Desde que inaugurara su galería de la calle Orellana, Rafael  ha ido aprendiendo el oficio a golpe de errores y aciertos: “Empecé exponiendo a artistas muy jóvenes, y de aquellos pintores que descubrí en la universidad de Cuenca, sólo Miguel Ángel Barba continúa hoy en nuestra galería”. El inicio de RPHART estuvo guiado por la necesidad de encontrar nuevas sendas en la actividad del arte: “A partir del año 2000 mi mujer y yo decidimos ir por caminos profesionales distintos, y continué mi actividad en solitario”.

Una de las exposiciones que recuerda con mayor cariño fue la celebrada como muestra inaugural en 2004, Trabajos sobre Papel, 1987-2002, de Joan Hernández Pijuan, acompañada de un extenso libro-catálogo elaborado y editado por la galería. Meses después de su clausura, en 2005, el pintor barcelonés moría dejando en él un gran vacío: “Me quedé huérfano. Fue un mazazo. Teníamos proyectos… pero se fue al cielo el 28 de diciembre”.

Vista de la exposición de Hernández Pijuán, 2015. Foto de Luis Vioque.

El trabajo de Rafael Pérez Hernando tiene una faceta de curiosidad voraz hacia el mundo creativo de los artistas a los que representa o expone: “Desde siempre me interesó la labor del arqueólogo que indaga y no sólo se dedica al mercado. Cuando en 1999 decidí exponer la obra de Hernández Mompó en la antigua sala de Claudio Coello 28, me fui a ver a su viuda que vivía en Oropesa; empezamos a abrir cajas llenas de papeles entre los que apareció el primer contrato firmado con Juana Mordó, la primera lista de precios de sus dibujos y pinturas, papeles de su puño y letra donde H. Mompó escribía cómo preparaba sus lienzos y con qué productos quedaban los fondos más blancos. Un material valioso que se plasmó en el catálogo Mompó, circa 1966”.  

Escultura de Susana Solano, RPHART. Foto de Luis Vioque.

Durante estos casi trece años de andadura, las exposiciones se suceden sin interrupción en RPHART, avivando la actividad de un espacio con indudable personalidad, donde los soportes, técnicas y lenguajes creativos son múltiples. Obras de pintura, dibujo, escultura, fotografía, videoarte, instalaciones, performances… han llenado las salas de esta galería desde sus inicios. Artistas nacionales e internacionales como Ofelia García, Julián Gil, María Gimeno, Antón Lamazares, Javier Calleja, Yolanda Domínguez, Luis Vioque, Catalina Obrador, Gonzalo Cao, Marta Barrenechea, María Bueno, Miguel Ángel Barba, Regine Schumann, Filippos Tsitsopoulos, Sabine Finkenauer, Eduardo Valderrey, Susana Solano, Giorgio Griffa o Claude Viallat han colaborado y lo siguen haciendo con un galerista inquieto y vitalista, que siempre trata de mirar hacia delante.

Amalía GARCÍA RUBÍ

Colección, de Laura Ramos, 2017, instalación de juguetes sobre mesa, 240 x 120 cm.

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