BIAF: la feria de los grandes maestros

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Desde el 23 de septiembre y hasta el 1 de octubre, el Palacio Corsini de Florencia acoge la trigésima edición de la Bienal Internacional de Obras Maestras de artistas como Tintoretto, Cagnaccio di San Pietro o Gustav Klimt en un recorrido desde la Antigüedad hasta los años ochenta del siglo pasado. Y entre las actividades paralelas, la exposición Inesperadas delicias en una alcoba

Dentro del panorama de la arquitectura tradicional florentina, el Palacio Corsini representó en su momento toda una novedad, al erigirse en un estilo plenamente barroco. Dotado de tres cuerpos principales dispuestos alrededor de un gran patio, este edificio es asimétrico, puesto que el proyecto original previsto, mucho mayor que el conjunto actual, no fue completado.

Alegoría del amor, por Bernardino Licinio (Venezia, h. 1490-h. 1550), óleo sobre tabla, cm 108,5 x 94, galería ROBILANT+VOENA (Londres). Arriba, Las olas, damas de honor Numidia y el escorpión, por Galileo Chini, cuatro paneles, óleo sobre tabla, h. 1910-15, 200 x 240 cm, galería Gomiero.

Pues bien, una vez más, un conjunto de obras de los mejores maestros se desplegará en los salones barrocos de este palacio que se asoma sobre uno de los mágicos bordes fluviales de la ciudad del Arno. En esta 30ª edición de la conocida como Bienal de Obras Maestras (biaf) se ha sumado al arte realizado en la década de 1900.

Con una preparación que ha contado con la dirección del secretario general, Fabrizio Moretti, y para poner a la altura de la atención internacional el mercado anticuario y sorprender a su público, la bienal florentina se presenta con un bagaje artístico que va desde la Antigüedad y que se alarga hasta el más reciente siglo XX. Un total de 3.000 obras puestas a disposición de los apasionados del arte por más de 80 galerías italianas y extranjeras.

Alegoría de la paciencia, por Carlo Dolci (Florencia, 1616-87), óleo sobre tabla, 71 x 54 cm, galería Carlo Orsi (Milán).

Su sede se presenta vestida con un “traje hecho a medida” para la importante ocasión, por el diseñador y escenógrafo veneciano, Matteo Corvino. Un proyecto que opta por la modernidad, con el objetivo de ofrecer al visitante la mejor percepción de las arquitecturas del siglo XVII del Palacio Corsini, valiéndose de un techo de cristal para el recorrido central y así dar mayor luminosidad a los espacios internos mientras que en la terraza se podrá admirar la reconstrucción de un jardín colgante a la italiana.

El flamante montaje acogerá un conjunto de obras que han sido seleccionadas por una prestigiosa Comisión Científica Internacional de expertos, que amplía sus límites temporales hasta los años ochenta del siglo pasado y que prosigue hacia el arte más contemporáneo con el artista suizo Urs Fischer, con un proyecto artístico de Fabrizio Moretti y Sergio Risaliti, comisariado por Francesco Bonami.

Sacerdote (“Estructura”), por Mirko Basaldella, 1967, escultura de madera, galería Ernesto Copetti,

Entre las iniciativas paralelas, también podrá verse la exposición Inesperadas delicias en una alcoba. De la colección de Arte de la Fundación Caja de Ahorros de Florencia, que con motivo de sus veinticinco años de actividad, mostrará durante las jornadas de la BIAF algunos tesoros de su valiosa colección, de artistas como Giotto, Pietro Annigoni, Caspar van Wittel y tantos otros relevantes maestros.

Autores como Gustav Klimt, Tintoretto, Suttermans, Brullov o Cagnaccio di San Pietro, entre muchos otros, se disputarán la admiración de un público cada vez más entendido…, una exposición cuyas obras se exhiben no solo para ser vendidas sino también para invitar a soñar al público que se acerque al Palacio Corsini.

Diseño preparatorio para la ejecución de una campana en bronce para la Basílica de San Pedro, por Luigi Valadier (Roma 1726-85), lápiz y tinta marrón sobre papel, 200 x 205 mm, galería Alberto di Castro (Roma).

Carmen del VANDO BLANCO

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