Jesús Madriñán: el fotógrafo de los jóvenes noctámbulos

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Hasta el 31 de diciembre, la NORMAL, Espazo de Intervención Cultural de la Universidade da Coruña, expondrá As noites interiores, muestra de este fotógrafo gallego que reúne por vez primera sus tres series de retratos realizados con cámara analógica de gran formato: Good Night London (2011), Boas Noites (2013) y Dopo Roma (2016), donde el hilo conductor es la generación millenial captada en momentos de ocio nocturno

El primer contacto de Jesús Madriñán (Santiago de Compostela, 1984) con la técnica del gran formato analógico tuvo lugar en Londres, ciudad donde, tras licenciarse en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, cursaba un máster en fotografía en la prestigiosa Central Saint Martins School. Sus primeros trabajos se orientaban hacia la fotografía escenificada, sin embargo, no acababa de encontrarse a gusto con la artificiosidad de esta práctica creativa. Las cámaras analógicas de gran formato le cautivaron por la alta resolución de las fotografías obtenidas, capaces de captar mucha más información que otras cámaras, analógicas y digitales, más modernas.

Sobre estas líneas, Sin título (Vampiresa). Arriba, de izquierda a derecha, Sin título (Star Wars) y Sin título (Venus), todas forman parte de la serie Dopo Roma. Todas las fotografías de Jesús Madriñán.

Su uso supuso una revolución en su obra. Tras un periodo de experimentación para familiarizarse con la técnica, durante el cual realizó retratos ante fondo neutro, primero, y en ambientes cotidianos después, Madriñán decidió dar un paso más en Looking for Something, una experiencia a medio camino entre la fotografía escenificada y la documental, donde registró una experiencia personal de ocio con amigos: desde su encuentro y el inicio de la noche en un apartamento, hasta el regreso tras salir a varios pubs y discotecas de la capital británica. Cámara en brazo, descubrió las posibilidades artísticas y expresivas que ofrecía el uso del gran formato analógico, en ambientes dominados por el azar y la espontaneidad.

Surgió así el proyecto Good Night London (2011), una serie de retratos tomados en un after londinense donde los retratados gozan de plena libertad a la hora de posar y relacionarse con la cámara. Las poses más o menos estudiadas de los protagonistas contrastan con la vida incontrolable que fluye tras ellos: jóvenes que bailan ensimismados, que se besan, se saludan…, prueba de que nos hallamos ante la captura de un instante. El género elegido, la composición y el claroscuro que se genera entre la potente luz del foco que ilumina los cuerpos y la oscuridad del local remite irremediablemente al retrato barroco, y en concreto a los retratos de jóvenes del primer Caravaggio.

Maitane en Melide, A Coruña, serie Boas noites.

De vuelta en España, Madriñán repitió la experiencia, pero optando por fotografiar a jóvenes procedentes de un entorno radicalmente distinto al londinense. En la serie Boas Noites (2013) el after es sustituido por las macrodiscotecas que concentran el ocio nocturno de las aldeas y pueblos de Galicia. Para reflejar esta realidad rural, los retratos de los jóvenes gallegos se intercalan con fotografías de la naturaleza que puebla el entorno donde se levantan las discotecas. Estos paisajes nocturnos presentan una naturaleza en suspensión (más acorde con el término still-life anglosajón que con nuestra naturaleza muerta) que de nuevo entronca con el lenguaje artístico y los temas del barroco, recordándonos la fugacidad del tiempo y la brevedad de la propia juventud. Las imágenes que componen la serie Boas Noites fueron publicadas por Fabulatorio en un cuidado libro que fue reconocido en PHotoEspaña 2016 como una de las diez mejores publicaciones de fotografía del año 2015.

Untitled (Cross), serie Good Night London.

En 2016, mientras disfrutaba de una beca en la Real Academia de España en Roma, Madriñán llevó a cabo la serie Dopo Roma, dedicada a los jóvenes romanos. En este trabajo los retratos evolucionan, sustituyéndose los planos medios por unos expresivos primeros planos que se concentran en la intensidad de los rostros, captados de frente o en tres cuartos. El encuadre elimina el bullicio espontáneo que rodeaba a los jóvenes de Good Night London y Boas Noites para favorecer un diálogo directo con los retratados, y la composición propone un salto hacia el pasado, abandonando las referencias barrocas de las series precedente para llevarnos ahora al retrato del Renacimiento. La resolución de la cámara revela detalles tan nimios que resultan casi perturbadores: granos, manchas, arañazos…, imperfecciones que dotan a la fotografía de una veracidad y una belleza juvenil insólitas en la era del photoshop. Los interiores de los after y locales de ocio son sustituidos por los exteriores del extrarradio romano, donde las sombras de los edificios del entorno se recortan ante la luz del amanecer.

Santa Lucía, serie Boas noites.

Los retratos de Jesús Madriñán manifiestan su maestría para elevar lo cotidiano a la categoría de arte, lo cual consigue gracias a la habilidad con que saca partido expresivo a toda una serie de paradojas que sus fotografías plantean al espectador. Emplea una técnica casi artesanal para retratar a jóvenes del siglo XXI. Combina la artificiosidad de la fotografía escenificada con la veracidad de la fotografía documental. Elige de manera espontánea a los protagonistas de sus imágenes (algunos incluso piden ser retratados) y, lejos de dirigirlos, les concede plena libertad para posicionarse ante la cámara e interactuar con ella, expresando su propia personalidad. Parte de unos referentes pictóricos y clasicistas con los que consigue unas imágenes cargadas de modernidad y frescura. El resultado son retratos generacionales cargados de contenido emocional, veracidad y un profundo respeto por sus protagonistas, a través de los cuales ofrece una visión antropológica de nuestro tiempo.

Paula PITA GALÁN

Tres fotografías de la serie Dopo Roma expuestas en la NORMAL de A Coruña.

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