Papartus: diario de más de una década de soledad en el estudio

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Tras doce años alejado del circuito expositivo, Paco Celorrio presenta en Madrid su primera exposición individual, Migas en la sábana, dos muestras paralelas, en el COAM y el Centro de Arte Tomás y Valiente, que reflexiona sobre el propio papel del arte en la sociedad actual y reivindica la pura creatividad artística

Paco Celorrio (Burgos, 1956) se retiró voluntariamente del circuito expositivo hace doce años porque como explica necesitaba apartarse del mundo y encerrarse en su estudio para crear un trabajo más experimental. “Yo tenía exposiciones, tenía catálogo y salía en la prensa especializada, pero me di cuenta de que necesitaba trabajar sin presión y sin que nadie lo viera”, explicaba a EFE Celorrio el día de la presentación.

Sobre estas líneas, Parfum, 2012, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 200 cm. Arriba, De juego de congrejos, 1996, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 200 cm. Todas las obras de Papartus.

Y vuelve, o “renace”, al mundo de las galerías y centros expositivos bajo el nombre artístico de Papartus (un seudónimo infantil con el que firmaba los trabajos que hacía cuando era niño, “desde que tenía diez años y pintaba bodegones, paisajes o retratos”) con su exposición Migas en las sábanas, una serie en la que en palabras del pintor expresa su malestar por el “maltrato” que sufren en España las artes plásticas y que está dividida en dos muestras paralelas comisariadas por Robert C. Morgan y que reúnen un total de 40 piezas distribuidas en dos espacios: el COAM y el CEART.

Hay que mencionar que el historiador de arte, crítico y poeta Robert C. Morgan también ha sido el causante de que el trabajo de Papartus pueda verse de nuevo. Se conocieron casualmente en Madrid cuando el norteamericano volvía de la Bienal de Venecia y cuando supo que Celorrio era pintor quiso ir a su estudio a ver su trabajo. Al contemplar sus cuadros le dijo que “esto había que exponerse”, aunque el pintor tardó un tiempo en dejarse convencer.

Codicia, 2010, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 200 cm.

En el la Sala Mercadal en el COAM (hasta el 10 de marzo) pueden verse 25 obras de gran formato que despliegan el trabajo realizado de forma ininterrumpida durante los años en los que el artista se ha retirado exclusivamente a trabajar en su estudio y a desarrollar un proyecto pictórico que parte de la abstracción gestual para soslayar puntualmente grados figurativos basados en textos, signos y actitudes.

En el CEART (Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, hasta el 1 de abril) se expone una selección de 15 piezas que complementan y dialogan las expuestas en el COAM, formando un todo cerrado. Tal y como explica la crítica Rosa Olivares en el texto elaborado con motivo de la muestra: “La intención de Papartus al mostrar ahora este conjunto de trabajos es repensar el papel del pintor en la sociedad artística actual, plantear todo aquello que representa incomodidad, un cierto tipo de malestar cultural, en el estado de la pintura hoy. Una idea cotidiana de todo lo que dificulta la creación en libertad del individuo dentro de los circuitos artísticos”.

Caballo que se desboca, 2017, técnica mixta sobre tabla, 200 x 200 cm.

Y es que para Rosa Olivares, la pintura de Papartus atraviesa sensitivamente la historia de la pintura desde el expresionismo norteamericano hasta la nueva abstracción alemana, en unos lienzos de gran tamaño, alternados con series de medio formato y algunas excepciones de pequeño formato.

“Su contenido es intimista y busca un nexo entre el mundo íntimo de sensaciones donde es el color el que nos habla directamente, y la expresión vital de un autor que busca atravesar la idea de abstracción para acercarse a la concreción de ideas aisladas a través de frases como amenazas que trascienden su significado a partir del color y la estructura de las pinturas.  La importancia del gesto y la del texto, que aparece fugazmente en los formatos mayores, estando presente en las series de formatos pequeños de forma constante, es una progresión en estas pinturas que funcionan como un diario de años de soledad y trabajo en el estudio”, añade Rosa Olivares.

Tendido de luces, 2017, técnica mixta sobre lienzo, 200 x 200 cm.

En definitiva, las nuevas creaciones de Papartus están repletas de colores y formas “caprichosas” que parten de la abstracción gestual hasta abrir, en palabras del comisario, una puerta “al sentimiento y al pensamiento”. Y que el artista resume en que lo que le interesa es tomar lo auténtico, “pelearse” con la pintura hasta sacarle “las arrugas y los dolores”.

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