El silencio nihilista de Andy Warhol

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El arte mecánico es la nueva exposición de CaixaForum Madrid, una exhaustiva radiografía del artista pop por excelencia a partir de cerca de 350 piezas, incluyendo sus obras más icónicas. La muestra propone un completo y poliédrico recorrido que permite seguir el desarrollo creativo de este excepcional artista, desde sus inicios como incipiente diseñador gráfico comercial en Nueva York en los años cincuenta hasta su muerte en 1987, convertido ya en un mito universal. Hasta el 6 de mayo

Andy Warhol aplica la idea de proceso a su polifacética obra seriada, los fuertes vínculos entre biografía personal y producción artística que la atraviesan se pueden observar fácilmente en esta exposición así como su originalidad y talento para combinar de un modo transversal y cíclico diferentes técnicas, medios y repertorios iconográficos. De esta forma crea representaciones que son al mismo tiempo canónicas, por formar parte de la historia oficial del arte occidental, y simbólicas, por haberse insertado en el imaginario colectivo popular contemporáneo.

La muestra cuenta con la colaboración del Andy Warhol Museum (Pittsburgh), el Museum of Modern Art (Nueva York), el Centro Georges Pompidou (París) y la Tate (Londres), entre otras numerosas instituciones públicas y colecciones privadas nacionales e internacionales.

La exposición incluye pinturas, esculturas, dibujos, serigrafías, instalaciones audiovisuales, libros de artista, películas, portadas de discos, pósteres, revistas, objetos y material fotográfico y sonoro, que acercan a los espectadores al mundo underground surgido en los inicios de la segunda mitad del siglo XX en Nueva York, cuando Warhol funda su legendario estudio, The Silver Factory.

Facsímil del papel pintado con vacas, por Andy Warhol, 1966, serigrafía sobre papel.

Están representadas en la muestra todas las etapas del artista, desde sus primeros dibujos en la década de los cincuenta, pasando por muchas de sus creaciones más icónicas —Before and After (1961), Three Coke Bottles (1962), Brillo Soap Pads Box (1964-1968), Gold Marilyn (1962), Liz (1963), Mao (1973), Cow Wallpaper (1966) y un largo etcétera—, hasta el autorretrato de gran formato de 1986.

Una selección con más de 300 obras de Andy Warhol procedentes de distintas colecciones públicas y privadas, retratan la evolución técnica y conceptual del arte underground neoyorquino, surgido a comienzos de la segunda mitad del siglo XX. Este arte mecánico, aparentemente impersonal, niega cínicamente toda carga espiritual intencionada. El silencio nihilista de Warhol es, de hecho, uno de los factores que dan altura poética a su trabajo. Junto a una selección de ensayos escritos por teóricos de su obra, la exposición incluye una sección de retratos del artista, tomados por fotógrafos como Alberto Schommer, Richard Avedon o Robert Mapplethorpe.

Autorretrato, por Andy Warhol, 1986, acrílico y tinta serigráfica sobre lienzo, Colección Andy Warhol Museum Pittsburgh.

La muestra focaliza la atención en la innovadora forma en que Warhol recoge y actualiza para su tiempo las invenciones industriales del siglo XIX. Usa todo tipo de técnicas y de máquinas, desde la serigrafía hasta la grabadora de vídeo, dando importancia a la edición como principio esencial en su obra, con patrones productivos que él mismo definía como “propios de una cadena de montaje”. Por eso llegó a calificar su obra como de arte mecánico, aparentemente impersonal. Así cortocircuitaba la tentación de otorgarle una carga de espiritualidad intencional que cínicamente no quería que se le atribuyera. El silencio nihilista de Warhol, en una obra espectacularmente visual como la suya, es de hecho, y paradójicamente, uno de los factores que dan altura poética a su trabajo.

El arte paradójicamente poético

Los inicios profesionales de Warhol en el Nueva York de 1949, nos remontan a una exitosa carrera como diseñador gráfico para revistas como Glamour, Vogue o Harper’s Bazaar, grandes sellos discográficos como Columbia Records o Prestige Records, e importantes marcas comerciales como Tiffany & Co.

Coleccionista empedernido, Warhol también demostró pronto un marcado interés por el arte contemporáneo, que triunfaba por aquel entonces en la ciudad. No tardó en abordar como artista el mundo de las galerías de arte, consagrándose como el artista pop por excelencia en torno a 1960-1961. Lo hizo estetizando productos de consumo, como sus célebres series de las sopas Campbell’s, o transformando en grandes iconos del arte contemporáneo a los mitos del cine de la época, como Marilyn Monroe, Jackie Kennedy o Liz Taylor.

El singular punto de encuentro que representó la Silver Factory se convirtió en un laboratorio cultural experimental, a la vez que sede de un nuevo tipo de empresa cultural. Fue el escenario para desarrollar sus radicales proyectos cinematográficos o sus trabajos multimedia como productor musical.

Tras superar un intento de asesinato en 1968, Warhol cambió de táctica creativa y se convirtió a sí mismo en personaje. Trasladó la sede de sus operaciones comerciales y estéticas a The Office, un espacio más burgués y ordenado logísticamente. Superada la muerte, se convirtió en un artista empresario: dirigió la revista Interview, pintó retratos de famosos y respondió a todo tipo de encargos comerciales, hasta su inesperado fallecimiento.


ANDY WARHOL. EL ARTE MECÁNICO
CaixaForum Madrid (Paseo del Prado, 36, Madrid)
Hasta: 6 de mayo de 2018
Horario: De lunes a domingo y festivos, de 10 a 20 h.
Entrada: 4 euros. Gratis para clientes CaixaBank

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