Francisco de Zurbarán visita Estados Unidos

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Una serie de obras maestras del pintor del Siglo de Oro se pueden ver por primera vez en Norteamérica en una exposición compuesta por 13 pinturas de tamaño natural que representan a Jacob y sus doce hijos. Además, se revelan nuevos datos técnicos tras un minucioso análisis de los lienzos en el departamento de Conservación del Kimbell Art Museum. Frick Collection: hasta el 22 de abril

Recala en la Frick Collection (Nueva York), tras su paso por el Meadows Museum de la Southern Methodist University (SMU, Universidad Metodista del Sur, Dallas), una exposición protagonizada por trece pinturas de tamaño natural (1,98 por 1,02 metros) del maestro del siglo de Oro español Francisco de Zurbarán (Badajoz, 1598-Madrid, 1664), todas ellas, excepto una, cedidas en préstamo por el palacio episcopal de Auckland Castle (Condado de Durham, Inglaterra). La muestra podrá verse hasta finales de abril y a partir de mayo, las pinturas volverán a exponerse en su lugar original.

Sobre estas líneas, Aser Arriba, de izquierda a derecha, Benjamín (prestado por Grimsthorpe and Drummond Castle Trust), Jacob y José, de la serie Jacob y sus doce hijos, por Francisco de Zurbaran, h. 1640-45, óleo sobre lienzo. El resto de las obras pertenecen a la Colección Auckland Castle. Fotos:: Robert Laprelle.

Auckland Castle ha sido un símbolo de poder y autoridad en el noreste de Inglaterra desde tiempos antiguos. Se construyó para ser uno de los principales castillos y residencia de caza del obispo de Durham. El castillo y su parque se encuentran en el centro de un paisaje sagrado cristiano más amplio de más de mil quinientos años de antigüedad y sigue siendo uno de los palacios episcopales medievales más importantes y mejor conservados de toda Europa. Auckland Castle fue adquirido por la fundación Auckland Castle Trust en 2012.

Organizada por el Meadows Museum, la Frick Collection, Auckland Castle y el Kimbell Art Museum, esta muestra da a conocer también los resultados del primer análisis técnico de los lienzos, que se realizó durante el pasado año en el departamento de Conservación del Kimbell Art Museum y que reveló nuevos datos sobre los materiales y el proceso creativo del artista, así como sobre las fuentes impresas que inspiraron las figuras de Zurbarán.

Leví.

Es la primera vez que estas obras viajan a los Estados Unidos y la primera que se presenta una serie de pinturas de Zurbarán de esta categoría en conjunto en el país. Esto se debe, en parte, a un proyecto de restauración llevado a cabo en Auckland Castle.

Estos retratos de tamaño natural, que representan a Jacob y sus doce hijos, son un relato visual de las bendiciones de Jacob a cada uno de sus hijos desde el lecho de muerte, las cuales predecían su destino y el de sus tribus. Zurbarán los pintó en la década de 1640 y decoran la antigua sede del obispado de Durham desde hace más de doscientos cincuenta años como símbolo del progreso en las relaciones entre las comunidades cristiana y judía de Gran Bretaña. Doce de las trece obras de la serie fueron adquiridas por el obispo de Durham, Richard Trevor, en una subasta de la colección de un comerciante judío llamado Benjamín Méndez celebrada en Londres en 1756.

Simeón.

Trevor reformó el comedor de Auckland Castle para poder alojar la serie, con la idea de que la presentación pública de estas obras fuese una oportunidad para transmitir un mensaje sobre la necesidad de la tolerancia social, política y religiosa y motivar la comprensión entre judíos y cristianos en el Reino Unido.

En esta exposición, las doce obras de Auckland Castle se reúnen con la decimotercera de la serie, en la que se representa al hijo menor de Jacob, Benjamín, cedida en préstamo por la fundación Grimsthorpe and Drummond Castle Trust, de Bourne, Lincolnshire. También se muestran diversos grabados y estampas que inspiraron a Zurbarán realizados por artistas como Martin Schongauer, Alberto Durero y Jacques de Gheyn II.

“Organizar esta muestra de la extraordinaria serie de pinturas de Zurbarán junto con el Meadows Museum y Auckland Castle ha sido una oportunidad excepcional –afirmó Ian Wardropper, director de la Frick Collection–. Hacía tiempo que deseábamos colaborar con el Meadows Museum, con el que compartimos un gran interés por el arte del Siglo de Oro español, y hacerlo en este proyecto, que nos permite mostrar la serie Jacob y sus doce hijos al público de la Costa Este antes de que regrese al recién restaurado castillo, ha sido especialmente gratificante”.

Neftalí.

La serie completa se expone en una sala que evoca su disposición en el comedor Long Dining Room de Auckland Castle, hogar de los cuadros, y se utiliza como telón de fondo un papel pintado obra de Zoffany, que es una copia del recubrimiento de las paredes de Auckland Castle, para que los visitantes puedan contemplar las obras tal y como se ven en Inglaterra.

En otra sala se presenta información detallada resultante del análisis técnico de las pinturas llevado a cabo en el laboratorio de conservación del Kimbell Art Museum, donde se examinaron las obras bajo luz natural y luz ultravioleta, con microscopio estereoscópico y mediante radiografía de rayos X y reflectografía infrarroja. Además, se analizó la trama del lienzo de las trece obras por primera vez. Esto aportó gran cantidad de información nueva sobre cada obra, como el tipo de lienzo utilizado, la tierra arcillosa sevillana contenida en la doble capa de preparación de la superficie, la aplicación de pigmentos y veladuras, y las formas en las que se alteraron distintos aspectos de la composición en las últimas etapas de la obra.

Zabulón.

La investigación deja claro cómo Zurbarán, maestro del claroscuro, incorporaba luces y sombras desde la imprimación al organizar sus composiciones ya en la primera parte del proceso. El artista creó bocetos monocromáticos para cada obra valiéndose de la imprimación y también de zonas en tonos pardo-rojizos y grises para establecer su diseño inicial. Esta forma de proceder también le ayudaba a determinar cómo utilizar la luz y el color de la manera más eficaz, lo cual puede comprobarse en la imprimación opaca que subyace a zonas de luz, como en los ropajes de José. Coherente con su forma de planificar la obra, Zurbarán delineó los contornos de ciertos elementos iconográficos en la serie, como el cayado y algunas de las hogazas de pan de Aser, en negro y marrón rojizo respectivamente, antes de pintarlos realmente.

“Es rara la oportunidad de analizar no solo una pintura, sino un conjunto completo de obras de un solo artista, que ha estado colgado en el mismo lugar durante la mayor parte de dos siglos y medio –comenta Claire Barry, directora del departamento de Conservación del Kimbell Art Museum–. A lo largo del proceso, hemos sabido que el propio Zurbarán participó activamente en la creación de las obras, en lugar de limitarse a delegar su realización a su taller. Estas obras hablan ahora incluso con mayor claridad acerca de su creatividad e ingenuidad como artista, desde la manera en que transmitió las cualidades táctiles de los ropajes de las figuras hasta la expresividad del carácter y de la pose de cada personaje”.

Judá.

Los investigadores del Kimbell Art Museum también identificaron otras fuentes impresas que se utilizaron en la creación de la serie, especialmente Los doce apóstoles de Martin Schongauer (s. XV). En algunos casos, las figuras de Zurbarán siguen muy de cerca determinados grabados, mientras que en otros las figuras son una mezcla imaginativa de detalles tomados de fuentes diversas. Por ejemplo, si un grabado de Durero sirvió de modelo para la figura de Neftalí, la representación de san Bartolomé pintada por Schongauer fue el prototipo de los gestos de las manos del patriarca. Una selección de estas fuentes, junto con otras obras de referencia relacionadas, se presenta como parte de la exposición, entre ellas una biblia en español de 1630 y tres xilografías de Durero que datan de 1511, prestadas por la Biblioteca Bridwell de la SMU; la serie Los doce hijos de Jacob de Jacques de Gheyn II y un grabado de Philips Galle, prestados por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, y los mencionados grabados de Schongauer, prestados por el Museum of Fine Arts de Boston.

“Exponer Jacob y sus doce hijos, las obras maestras de las colecciones de Auckland Castle, en el Meadows Museum y en la Colección Frick es un avance que nos entusiasma –comentó Chris Ferguson, director comisario de Auckland Castle–. Estamos muy emocionados porque este proyecto acerca estas obras fundamentales a nuevos públicos por primera vez en los Estados Unidos lo que suscitará un interés aun mayor por la obra de Zurbarán. La adquisición de las pinturas por parte del obispo Richard Trevor en 1756 como símbolo de tolerancia religiosa continúa teniendo repercusión hoy en día”, añadía Ferguson.

Dan.

La exposición Jacob y sus doce hijos va acompañada de un catálogo en el que se exploran las perspectivas históricas, religiosas y artísticas de estas obras en el que participan Susan Grace Galassi (comisaria jefe de la Frick Collection), Edward Payne (comisario jefe de Arte Español de Auckland Castle), Mark A. Roglán (director del Meadows Museum y director científico del proyecto), Jonathon Brown (Universidad de Nueva York, John Barton (profesor emérito Oriel y Laing de Interpretación de la Sagrada Escritura en la Universidad de Oxford), Christopher Ferguson (director comisario, de conservación y exposiciones de Auckland Castle), Alexandra Letvin (Universidad Johns Hopkins), Akemi Herráez Vossbrink (Universidad de Cambridge), un texto de carácter técnico a cargo de Claire Barry (directora de Conservación del Kimbell Art Museum) y un epílogo escrito por el Gabriele Finaldi (director de la National Gallery de Londres).

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