Joan Seguranyes y la figura femenina

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El MEAM de Barcelona muestra hasta el 29 de abril 40 piezas, entre esculturas y dibujos, del escultor catalán, heredero del novecentismo y fiel al estilo figurativo en todas sus expresiones artísticas. Las obras pasarán a formar parte de la colección de la Fundación de las Artes y los Artistas

Hijo del también escultor Jaume Seguranyes i Solà, Joan Seguranyes (Vic, 1932), como muchos otros creadores catalanes, cursó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona (conocida como la Llotja). En sus inicios trabajó en el taller del también escultor Josep Clarà (Olot, Girona, 1878-Barcelona, 1958), artista enmarcado en el “mediterranismo”, como se denomina a los artistas plásticos que formaron parte del noucentismo catalán.

Guix, 51 x 28 x 25 cm. Arriba, de izquierda a derecha, Guix, 55 x 33 x 38 cm, y Guix, 90 x 30 x 42 cm. Todas las esculturas de Joan Seguranyes, 

La obra de Joan Seguranyes está dedicada especialmente a la figura femenina y más concretamente al desnudo femenino que trabajaba siempre con modelo. Aunque como explicaba en una exposición que le dedicó el Centre del Carme (Valencia), “a pesar de tener un modelo, cuesta mucho dar bien las proporciones y los volúmenes” y es que no se trata de hacer una copia, sino de “dar mi interpretación” porque el cuerpo humano es siempre igual y distinto a la vez, cada modelo tiene un atractivo diferente.

Bronce, 38 x 38 x 28 cm.

Sus desnudos son siempre respetuosos y delicados dentro de los cánones clásicos. Para un artista como Seguranyes que ha trabajado siempre en el ámbito del arte religioso, el cuerpo humano no deja de ser “una obra de Dios”, como dice el artista. Su estilo se enmarca en el noucentismo (noucentisme), el ideal de la belleza mediterránea, como su maestro Josep Clarà, y es que como afirma “siempre he admirado mucho su obra”.

Escultura en terracota, 60 x 34 x 31 cm.

Seguranyes está convencido de que un artista debe ser ante todo un buen artesano, dominar la técnica de tal manera que permita trabajar con distintos materiales, desde el modelado en barro (del que surgen al final las esculturas en bronce), tallar la madera o esculpir en piedra. Y también el dibujo, sanguina o carboncillo y la pintura. Para él, dibujo y pintura tienen mucho que ver con la obra en tres dimensiones, por eso habla de “pintura de escultor”. Sus figuras femeninas siempre están sobre fondos fondos neutros, no hay ninguna distracción para quien las contempla, es así como el artista desafía al reto de plasmar la perfección.

Dibujo de Joan Seguranyes, 50 x 65 cm.

Seguranyes, que comenzó a exponer en la década de los sesenta del pasado siglo, ha participado en diversas exposiciones colectivas, y desde 1970, en exposiciones individuales en multitud de localidades catalanas y españolas. Y es autor de algunas esculturas públicas muy conocidas en Vic, su ciudad natal, como El estudiante, en la plaza de Don Miquel de Clariana, y otras menos famosas, como el San Pere (San Pedro), que preside la fachada de la catedral de la ciudad que le encargó el doctor Eduard Junyent. El escultor ha obtenido la Medalla de Oro de Escultura del Ayuntamiento de Vic y la Medalla de Plata del I Salón Internacional de Aix-en-Provence.

Guix policromada, 44 x 28 x 33 cm.

Bajo el título Legado Seguranyes, el Museu Europeuy d’Art Modern (MEAM) de Barcelona expone hasta el 29 de abril un total 40 piezas entre esculturas (yeso, terracota, piedra y bronce ) y dibujos que luego pasarán a formar parte de la colección de la Fundación de las Artes y los Artistas, institución que impulsó y gestiona este museo. Una donación que ha hecho el propio artista porque es consciente de que ya ha alcanzado una edad en la que tiene que pensar en salvaguardar parte de su obra.

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