Cézanne, la mirada táctil

“Con Cézanne el paisaje mismo llega a su fin”, escribió Robert Motherwell en 1944, con ese gusto tan moderno por certificar la muerte de una tradición. No puedo evitar imaginarme a Cézanne mirando la Sainte-Victoire y pintando, sin saberlo, el último paisaje de la historia. Pero las palabras de Motherwell no dejan de ser ambiguas. ¿Quiere decir que Cézanne “destruyó” (conscientemente o no) la pintura de paisajes? ¿O esa responsabilidad se imputaría a los que vinieron después? En todo caso, la idea del final del paisaje habría sorprendido a Cézanne, puesto que él pensaba que la historia del paisaje ni siquiera había comenzado.

La frase completa de Motherwell nos conduce más allá de Cézanne, hasta el corazón de la historia del arte del siglo XX: “Con Cézanne el paisaje mismo llega a su fin, y de él a los cubistas cambia el énfasis: el tema se vuelve ‘neutral’. Ahora ciertos pintores desean llamarse no-figurativos…”. Así pues, la pintura de paisaje no fue el único género que pereció; todos los géneros habrían sido disueltos por un agente corrosivo llamado “indiferencia hacia el tema”.

La tesis de un Cézanne que pintaba de igual manera un retrato, un paisaje o una naturaleza muerta surgió en el círculo de sus jóvenes admiradores nabis. Maurice Denis citaba las palabras de su amigo Sérusier: “Una cosa que hay que señalar [en Cézanne] (…) es la ausencia de tema. En su primera manera, el tema era algo, a veces pueril. Tras su evolución el tema desaparece, no queda más que un motivo”.

Más tarde, la “indiferencia hacia el tema” se convirtió en una consigna para justificar la evolución de la pintura hacia la abstracción, como sugería Motherwell. Incluso el arte fílmico tomó prestado el tópico de la “indiferencia”, proclamado por el cineasta (y antiguo pintor) Robert Bresson: “Igualdad de todas las cosas. Cézanne pintando con los mismos ojos y la misma alma un frutero, su hijo, la montaña Sainte-Victoire”.

Motherwell no atribuye a Cézanne la responsabilidad de todo esto; sugiere más bien que todo comenzó en la “transición” de Cézanne al cubismo. Los orígenes del cubismo se prestan a distintas versiones; una de ellas podría ser la siguiente. Apenas unos meses después de la muerte de Cézanne, los primeros experimentos cubistas, siguiendo sus huellas, tuvieron lugar en el dominio del paisaje: primero Braque, con sus vistas de L’Estaque (y El Havre y La Roche-Guyon), y después Picasso, con la rue des Bois y Horta de Ebro.

Pero si bien los títulos de estos brillantes ensayos hablan de lugares geográficos, de casas, árboles, caminos y puentes, sus formas recuerdan más bien a unos objetos colocados sobre una mesa. Poco después, los cubistas abandonaron el paisaje para concentrarse en la naturaleza muerta.
Tergiversaciones…

Guillermo SOLANA / Director del Museo Thyssen Bornemisza

Lea el artículo completo en el número de febrero o en la versión digital ORBYT

One Reply to “Cézanne, la mirada táctil”

  1. guillermo grandal alonso dice:

    he aquí un maginifico cuadro ceazzane fue un pintor verdadero que nado contra corriente , no con muchos recursos técnicos , pero sus obras dicen mucho , conmueven , emocionan al menos ami, fue la respuesta en una época en la que brillaban en los salones parisinos pintores con mucha técnica como cabanel, hipolitte flandrin y bouguereau , su obra para mi es un kitsz de los maestros del renacimiento o el barroco , carentes de emoción mediocres, que no dicen nada, nada mas que pura habilidad ¡ no es el caso de ingres ¡ ese si que f ue un gran artista, por eso surgio el impresionismo como una especie de reaccion a lo que pintaban couture y muchos pintores mediocres que hubo, a parte del impacto de la invención de la fotografía, que cambio el mundo de la pintura
    un saludo

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