Augusta Emérita rinde homenaje a su fundador

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El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida acoge hasta principios de 2015 la exposición “Augusto y Emérita” con motivo de los 2000 años de la muerte de este emperador romano. La muestra recorre a través de una rica selección de obras y recreaciones, su ámbito familiar y sus hazañas bélicas y políticas en Hispania

Está exposición, que se inauguró el 4 de julio se mantiene hasta el 6 de enero del 2015, está patrocinada, entre otras entidades, por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Este celebra este verano la sexagésima edición, y lo hace en el teatro que mandó construir Augusto, siendo uno de los legados que ha perdurado vivo hasta el día de hoy, y que permite disfrutar de los espectáculos dramáticos como un habitante de la antigua Emérita Augusta.

El comisario de la exposición, José María Álvarez Martínez, también director del museo, nos acerca con el discurso expositivo al mitificado emperador que fundó la colonia Augusta Emérita. Además, la exposición enseña el sistema administrativo con el que Augusto reorganizó Hispania, y que dio lugar a la creación de la nueva provincia de Lusitania, que en la actualidad comprendería parte de Portugal, Extremadura y partes de Castilla León y Castilla la Mancha.

Esto se recoge en cinco espacios temáticos, en los que se reparten un total de 71 piezas, provenientes de las colecciones del propio Museo de Arte Romano, el Museo Arqueológico Nacional de Tarragona, el Museo de Cuenca o el Museo Nacional de Arqueología de Lisboa, entre otros. En cada apartado expositivo se refuerza el contexto tratado con una selección de textos clásicos y tipos monetales.

Serie de bustos, Ámbito I: Augusto. Su ideario político. La Gens Augusta.

Serie de bustos, Ámbito I: Augusto. Su ideario político. La Gens Augusta.Imagen del MNAR ,(fotografía de Jose Luis Sánchez Rodríguez.

El primero nos permite aproximarnos al aspecto físico, la personalidad y las bases del ideario político de Augusto, que seguirá aplicando el resto de los gobernantes de la dinastía Julio-Claudia. Se presentan bustos como el del emperador, el de su sucesor Tiberio, o Druso, un príncipe de esta familia, junto con un panel expositivo y una restitución aproximada del Aula Sacra del Teatro.También son interesantes las esculturas que dan a conocer a Livia, la mujer de Augusto; a su nieto, Lucio César, o al descendiente de este, Agrippina Minor, siendo una réplica en lugar del original que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional.

Los temas del segundo apartado son el fin de las Guerras Cántabras, la fundación de Emérita Augusta y como consecuencia de la conquista, los fines políticos, económicos y propagandísticos que perseguía el emperador. Esto se trata desde una doble perspectiva: con armas como la falcata (préstamo del Museo de Badajoz) se hace referencia a los pueblos vencidos y sometidos, mientras que del bando victorioso se exponen trofeos y monumentos honoríficos a la Pax Augusta como son Trofeo sobre escudos y armas amontonadas, o Vitoria coronando un Trofeo, nunca expuesto en conjunto. Además, con monedas y apoyos gráficos, se refuerza la visión del mensaje propagandístico que hacía el Imperio Romano.

Los relieves de Agripa y el Laurel, Ámbito IV: La Emérita de Augusto.

Los relieves de Agripa y el Laurel, Ámbito IV: La Emérita de Augusto.Imagen del MNAR( fotografía de Jose Luis Sánchez Rodríguez)

En el tercer ámbito el protagonismo es de los militares de la Legio V Alauda y X Germina, que sirvieron al emperador en la conquista de la colonia. Aun siendo desconocidas las identidades, se baraja la hipótesis de que algunos de ellos pudieran estar retratados en los cuatro bustos privados expuestos También se sigue su rastro en la “Lista de nombres” procedente del Templo de Diana. Estos “primeros colonos” vieron crecer la ciudad con el levantamiento progresivo de las infraestructuras públicas, a las que sellaban con la inscripción de Aqua Augusta, comobien se puede conocer en el cuarto apartado. Además, en este se han colocado ilustraciones que reproducen algunas de las primeras obras civiles y religiosas: la puerta de entrada a la ciudad,  el altar dedicado a la Providentia Avgvsti, templo de advocación al culto imperial o la posible deidad local, identificada con la iconografía de un anciano bárbaro vertiendo agua bajo él. Otro de los valiosos restos expuestos son los relieves de Agripa y el Laural, posibles motivos que decoraban el Foro Colonial.

El discurso expositivo se cierra con la creación de la provincia de Lusitania, que hoy en día abarcaría territorios de España y Portugal. Uno de los aspectos que se destaca de esta es la vocación pública en obras espléndidas como Dama de Medellín, y la convivencia de varias religiones entre las que se encuentran la oficial del Imperio romano, y los diversos cultos prerromanos.

El Museo Nacional de Arte Romano con motivo de este “Año de Augusto”, ha dispuesto para todos aquellos que quieran ampliar sus conocimientos sobre la vida, la guerra y la política que ejecutó el emperador romano, un ciclo de conferencias titulado “Augusto y su tiempo”. Además de otras actividades que se pueden consultar en su página web: http://museoarteromano.mcu.es

Los lectores interesados pueden remitirse al número 179 de Descubrir el Arte, especialmente dedicado a la gran figura de Augusto y a las exposiciones que se ocupan de su figura en París, Roma y Mérida, además de haber sido una de las quince citas elegidas de la Agenda del mes de julio en el número 185 de la revista.

Sara VALVERDE

Dama de Medellín, cortesía del Museo de Badajoz. Ámbito V: La provincia romana de Lusitania.

Dama de Medellín, cortesía del Museo de Badajoz. Ámbito V: La provincia romana de Lusitania.Imagen del MNAR( fotografía de José Luis Sánchez Rodríguez)

 

 

 

 

 

 

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