Un homenaje a Siena

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Virgen con niño, por Simone Martini.

El museo Bozar recuerda la importancia de Siena como uno de los centros artísticos, financieros e intelectuales de la Europa gótica. La exposición reúne cerca de sesenta obras maestras, que podrán verse hasta el próximo 18 de enero en Bruselas y la próxima primavera en el Museo de Bellas Artes de Ruán

Con esta exposición, Pinturas de Siena. Arte narrativo en la Europa gótica, el museo Bozar de Bruselas pretende llamar la atención sobre el papel de los artistas de Siena desde finales del siglo XIII a la hora de romper con la rigidez bizantina y ofrecer un lenguaje visual mucho más narrativo, capaz de plasmar las historias, tomadas

Santa Catalina de Siena, por Sano di Pietro, h. 1470.

Santa Catalina de Siena, por Sano di Pietro, h. 1470.

fundamentalmente de la Biblia, de una forma más cercana. En las pinturas, las figuras se humanizan, en sus rostros es más fácil reconocer sentimientos. Esto otorga al arte un carácter didáctico, especialmente reseñable, como destacan desde el museo belga, en un momento en el que buena parte de la población era analfabeta. La exposición se centra en obras -la mayor parte pinturas, aunque también hay ejemplos de esculturas, piezas de orfebrería o mobiliario- de los siglos XIII, XIV y XV.

Inscrita en la Vía Francigena, Siena supo aprovechar su situación geográfica para convertirse en un importante enclave comercial y de intercambio artístico, lo que explica tanto la influencia que ejerció sobre el resto de Europa como la proliferación de obras de formatos pequeños y fáciles de transportar, como dípticos o trípticos. Estos destacan por su gran precisión formal y cuidado a la hora de trabajar los fondos con oro, dejando libres las zonas donde se aplicaría tempera para ahorrar en material, garantizar la durabilidad de la obra y evitar reflejos metálicos en la pintura. De entre estos, Mario Scalini, comisario de la exposición junto a Maria Guiducci, subraya la importancia de un tríptico de 89 x 68 cm atribuido al taller de Duccio y fechado en 1311-1313. Esta pieza, de oro y tempera sobre tabla, fue un regalo al emperador Enrique VII de Luxemburgo, en el que se le representa, en la parte central, como un devoto junto a una virgen pintada a una escala mucho mayor.

Tríptico de Virgen en un trono e historias de la Virgen, por Duccio di Boninsegna y su taller, 1311-1313.

Tríptico de Virgen en un trono e historias de la Virgen, por Duccio di Boninsegna y su taller, 1311-1313.

Virgen de la Humildad, por Giovanni di Paolo, h. 1450.

Virgen de la Humildad, por Giovanni di Paolo, h. 1450.

Esta exposición se ha realizado con la colaboración de la Pinacoteca Nacional de Siena y el Museo de Bellas Artes de Ruán, donde podrá visitarse entre el 21 de marzo y el 17 de agosto.

La imagen superior es Virgen con Niño, por Simone Martini, 1300-1310.

 

 

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