Restauración: el Políptico de Gante recupera todo su esplendor

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El retablo la Adoración del Cordero Místico, también conocido como Altar de Gante, pintado por los hermanos Hubert y Jan van Eyck, es uno de los pocos grandes polípticos (pinturas de tablas múltiples, en este caso veinte) que pueden contemplarse todavía en su ubicación original: la catedral de San Bavón, en Gante, antigua iglesia parroquial de San Juan. Fue un encargo de Joos Vijd y su esposa Elisabeth Borluut (el matrimonio aparece retratado a tamaño natural en dos de los ocho paneles exteriores, políptico cerrado).

En su ajetreada vida, el Políptico de Gante o el Políptico de la Adoración del Cordero Místico, de Hubert y Jan van Eyck (1430-32), ha sido objeto de diversas restauraciones, no siempre afortunadas. Algunos repintes, como los efectuados a mediados del siglo XVI por Lancelot Blondeel y Jan van Scorel, llegaron incluso a encubrir significativos detalles originales del trabajo de los hermanos Van Eyk.

Políptico de la Adoración del Cordero Místico o Políptico de Gante (abierto), por Hubert y Jan van Eyck, 1430-32, doce tablas al óleo, 375 x 520 cm, Gante, catedral de San Bavón.

Varios siglos después, en 1950-51, el Instituto Real del Patrimonio Artístico (KIK-IPRA) se encargaría de supervisar y tratar de paliar los efectos que para la conservación del retablo había tenido su peripecia bajo los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, habría que esperar hasta 2012 para que se acometiese un ambicioso proyecto de restauración integral con carácter interdisciplinar, impulsado por el KIK-IPRA en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Gante, donde se habilitaron los talleres para los trabajos del equipo que dirige Hélène Dubois.

La primera fase del programa, dedicada a los ocho paneles exteriores, terminó en 2016 y sus resultados podrán admirarse bien de cerca en la exposición Van Eyck, una revolución óptica del Museo de Bellas Artes de Gante (MSK). Un trabajo que fue llevado a cabo por ocho restauradores bajo la dirección de Bart Devolder y Livia Depuydt. Los restauradores, que iban recuperando a un ritmo de 4 cm de pintura al día, descubrieron que gran parte de la obra se repintó en una restauración del siglo XVII. Repintes que se fueron eliminando para descubrir colores y detalles de gran calidad que “se ajustan a la perfección al estilo de Van Eyck”.

Las ocho tablas restauradas en la primera fase.

La segunda fase, la restauración de la tabla central inferior del Cordero Místico (los dos paneles de la derecha, Los eremitas y Los peregrinos; la gran escena central, la que da nombre al políptico y la más compleja, y el de Los caballeros de Cristo, a la izquierda) ha redescubierto, bajo el barniz amarillento y los repintes que se efectuaron desde el siglo XVI, toda la riqueza iconográfica y la calidad pictórica de la obra original, curiosamente esa gruesa capa de barnices y lacas ha preservado bastante bien los pigmentos originales. Un ejemplo es la Torre de Utrecht, símbolo de esta ciudad hoy holandesa, que ha recuperado todos sus detalles. La restauración de los paneles superiores comenzará cuando se consiga la financiación y durará hasta 2024.

Tablas restauradas en la segunda fase del proyecto, finalizado el pasado mes de diciembre.

Estos trabajos han descubierto que el propio Cordero (que da nombre a la obra) fue pintado por los hermanos van Eyck con características casi humanas al colocar los ojos juntos y en la parte frontal de la cara. Y fueron los artistas que fueron interviniendo en las sucesivas restauraciones los que decidieron dotarle de un aire más “animal”, un tema que es importante porque hay que tener en cuenta que el cordero representa a Jesucristo, el “Cordero de Dios”, según san Juan Bautista, que también está representado en la parte superior izquierda.

Así también, muchos detalles que estaban dañados han sido recompuestos o restituidos por los restauradores a partir de microanálisis, se ha recuperado luminosidad en el panel central, el agua de la fuente central que está situada ante el Cordero, “un milagro del virtuosismo de los Van Eyck”, en palabras de Hélène Dubois (responsable de esta restauración). O detalles como poder contemplar las huellas de Los peregrinos en la arena o las piedras de la gruta de Los eremitas.

Concluidas estas labores, el panel ha sido reintegrado en el conjunto del Políptico que, desde finales de año, ha vuelto a exhibirse en la Catedral de San Bavón (Gante). Así, hasta junio estos paneles se mostrarán de nuevo en la catedral de Gante en la exposición La vuelta del Cordero, junto a creaciones de los artistas contemporáneos Kris Martin, Lies Caeyers y Sophie Kuijken.

Y desde el 8 de octubre todo el conjunto se podrá contemplar en un nuevo centro de visitantes dentro de la catedral, donde el espectador podrá ver gracias a la tecnología de la realidad aumentada, todos los detalles de este retablo además de conocer todas las peripecias que esta obra ha sufrido a lo largo de su historia para lo que se van a organizar visitas guiadas de una hora aproximadamente.

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