Más de 200 piezas del pintor, dibujante y profesor valenciano se dan cita en una exposición creada por la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino para ser exhibida en el Museo del Realismo Español Contemporáneo y que cuenta con la colaboración de la Diputación de Almería. Hasta el 1 de febrero
José Manaut Viglietti (Llíria, 1898 – Madrid, 1971) nació en el seno de una familia culta y amante del arte. Este creador heredó de su padre Manaut Nogués, periodista y crítico de arte, la pasión por el impresionismo y por la pintura como medio de expresión personal. Se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos (Valencia) y en la Real Academia de San Fernando (Madrid), donde fue discípulo y ayudante de Cecilio Pla y también de Joaquín Sorolla, con quien mantuvo una estrecha relación. Sin duda, Sorolla marcó la visión del arte y el método de trabajo de Manaut.
El pintor amplió su formación durante la década de 1920 en París, Bélgica, Holanda e Italia, donde conoció la pintura de Monet, Van Gogh, Degas, Vermeer, Hals o Rembrandt. Esas experiencias consolidaron en Manaut la concepción de un lenguaje propio: una pintura luminosa, sensible y rigurosa en el dibujo, con una profunda atención a la figura humana y al paisaje mediterráneo.

Por otro lado, su carrera docente se desarrolló en diversos institutos hasta la llegada de la Guerra Civil, conflicto que truncó su vida profesional. Fiel a sus ideales de libertad, fue destituido de su puesto docente y sufrió años de miseria junto a su familia. A pesar de ello, nunca abandonó el arte. Durante más de dos décadas fue profesor del Liceo Francés de Madrid, institución desde la cual continuó transmitiendo su amor por el dibujo y la pintura.
Pasión por el Prado y admiración por Sorolla
A su llegada a Madrid en 1919, Manaut comenzó a visitar el Museo del Prado. En la pinacoteca nacional se dedicó a realizar copias de grandes maestros, además de hacer excursiones artísticas a lugares como Toledo, donde estudió la obra del Greco. Este periplo coincidió con el nombramiento de Sorolla como profesor en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, lo que le permitió recibir enseñanza directa del maestro, quien lo acogía en su estudio y le ofreció consejos fundamentales para su formación, haciendo hincapié en la importancia que para él tenía el dibujo.
Las visitas a Sorolla y a otros artistas de renombre, como Mariano Benlliure, se convierten en parte esencial de su aprendizaje. Además, Manaut aprovecha cualquier oportunidad para ampliar sus conocimientos, como cuando acude a la Biblioteca Nacional y analiza obras ilustrativas del Quijote y cuadros de Muñoz Degrain, estableciendo comparaciones con el Greco.

Este periodo en Madrid marca una etapa decisiva en la formación artística de José Manaut Viglietti, gracias al contacto directo con grandes maestros como Sorolla y a la intensa dedicación que presta al estudio y la práctica pictórica.
Un viaje a través de la pintura y el dibujo
Más adelante, su estancia en París supondría un momento clave y transcendental en la trayectoria de Manaut. En la Ciudad de la Luz asiste a las academias para dibujar y hacer estudios de desnudos; siguiendo la misma trayectoria de Pinazo y Sorolla, entre otros muchos artistas, que cuando marcharon como pensionados concedieron especial atención al estudio del cuerpo humano.

El dibujo ocupa un espacio preferente de su actividad artística en la capital francesa, de igual manera que en sus estancias en Bélgica y Holanda. En su deambular por París se entretiene en dibujar diferentes tipos parisinos, mujeres en especial, que pueblan las páginas de sus cuadernos, hojas sueltas o pequeños trozos de papel de los que se sirve para dibujar impresiones y vivencias en los espacios públicos, sea un jardín, un café o un teatro.

En enero de 1936, Manaut se traslada de Cataluña a Andalucía y ocupa una plaza de profesor de dibujo en el instituto de Ronda, una de las ciudades monumentales más bellas del territorio andaluz que desde el primer momento fascinará al pintor valenciano.
El número de viajes que efectuó por diversas regiones de España acontecieron prácticamente cada año. El seguimiento de los mismos se puede hacer gracias a sus Diarios, fuente inagotable de información del artista. En ellos, ya no solo muestra sus pensamientos y reflexiones personales, sino que describe una minuciosa relación de los lugares que está visitando y también, en otras muchas ocasiones, descripciones de aquello que está pintando.
Ahora, bajo el título José Manaut (1898-1971). Del Impresionismo al Expresionismo, el Museo del Realismo Español Contemporáneo (MUREC) exhibe en Almería más de doscientas obras del artista en una retrospectiva comisariada por Javier Pérez Rojas y David Gutiérrez Pulido, producida por la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino y que cuenta con la colaboración de la Diputación Provincial de Almería.
Datos útiles
José Manaut (1898-1971). Del Impresionismo al Expresionismo
Museo del Realismo Español Contemporáneo (MUREC)
Hasta el 1 de febrero









