Médicos Sin Fronteras (MSF) presenta Esperanza a la fuerza, un proyecto expositivo e inmersivo con sede en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza que acerca al público a Sudán a través de su cultura, sus tradiciones y la realidad que vive su población tras más de tres años de conflicto armado. Hasta el 15 de julio
El recorrido de esta exposición incluye una experiencia central de realidad virtual que narra la historia de Mohammed Dafallah, técnico anestesista de Médicos Sin Fronteras (MSF) que se vio obligado a huir de El Geneina, capital de Darfur Oeste, debido a la guerra. Actualmente trabaja en un campo de refugiados en Chad.
La pieza, creada junto al estudio Blit y con la colaboración del artista Rashid Diab y la cantante Alsarah, combina ilustración 3D y vídeos 360º para sumergir al público en la realidad cotidiana de millones de personas atrapadas por la guerra, sin acceso a servicios básicos ni protección.
La guerra en Sudán ha devastado el país, provocado el desplazamiento masivo de la población -cerca de 14 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares, muchas de ellas en múltiples ocasiones- y destruido los medios de supervivencia de millones de personas. La violencia indiscriminada contra la población civil, la impunidad y las restricciones al acceso humanitario han provocado el colapso de servicios esenciales como la atención sanitaria, la protección o la seguridad alimentaria.

En estos tres años, la situación humanitaria se ha deteriorado de forma alarmante. Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron a más de 7.700 pacientes por violencia física, realizaron más de 250.000 consultas de urgencia y llevaron a cabo más de 4.200 consultas por violencia sexual, utilizada muy a menudo como arma de guerra.
Más allá de las víctimas directas del conflicto, la guerra ha empujado a millones de personas a situaciones extremas de hambre, enfermedad y desprotección. Los brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión o el cólera se han multiplicado debido a la interrupción de los programas de vacunación y al deterioro de las condiciones de vida. A esto se suma el incremento de la desnutrición aguda, especialmente entre menores de cinco años, lo que agrava el riesgo de mortalidad.

“El sistema sanitario sudanés se encuentra al borde del colapso. Hospitales han sido saqueados, bombardeados u ocupados, mientras que el personal médico ha sido amenazado, detenido o forzado a huir. A pesar de las constantes amenazas, los voluntarios y el personal médico sudaneses siguen demostrando una dedicación extraordinaria para dar asistencia donde más se necesita”, ha destacado Carla Agulló, anestesista de MSF.
La crisis en Sudán no es solo una catástrofe humanitaria, sino también un fracaso político colectivo. Las partes beligerantes y sus aliados deben adoptar medidas inmediatas y concretas para proteger a la población civil. Es urgente intensificar la respuesta humanitaria para responder a las necesidades de las personas en Sudán.

Con Esperanza a la fuerza, MSF busca no solo visibilizar esta crisis olvidada, sino también acercar a la ciudadanía a las historias de resiliencia y supervivencia de la población sudanesa. Porque cuando ya no queda nada, la esperanza no es una elección: es una imposición.
Esperanza a la fuerza se podrá visitar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hasta el 15 de julio. Después, el proyecto continuará su recorrido por otras ciudades con el objetivo de seguir visibilizando una crisis que, tres años después de su inicio, continúa sin una respuesta internacional acorde a su magnitud.
Datos útiles
Título: Esperanza a la fuerza.
Organización: Médicos Sin Fronteras (MSF).
Sede: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (Madrid).
Fecha: hasta el 15 de julio 2026.
Horario: lunes, de 12 a 16 h; de martes a sábados, de 10 a 21 h; domingos, de 10 a 19 h.
Entrada gratuita, con reserva online o en taquillas







