La conexión entre la obra del artista catalán con los escritos del padre del psicoanálisis constituye una de las claves fundamentales que articulan su poética visual. Las condiciones que rodearon la infancia y adolescencia del pintor de Figueras crearon el caldo de cultivo para una relación que se convirtió en una auténtica obsesión y que desembocó en la entrevista que ambos mantuvieron en 1938 en Londres. Una muestra expondrá este vínculo en el Museo Thyssen-Bornemisza a partir de octubre
Dalí tuvo acceso a traducciones de la obra de Freud desde principios de la década de 1920, cuando se alojaba en la Residencia de Estudiantes de Madrid. A partir de 1926, su obra se vincula progresivamente a la poética del surrealismo, inspirada a su vez por el médico vienés. A ella contribuyó de forma determinante con su «método paranoico-crítico», desarrollado a partir de los escritos de Freud. Con posterioridad a la entrevista londinense, elementos freudianos siguieron muy patentes en su periodo místico-nuclear.
A través de esta exposición, comisariada por Jaime Brihuega, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, busca arrojar nueva luz a la heterogénea y prolífica obra de Salvador Dalí. La fascinación del artista catalán por los escritos de Sigmund Freud y el célebre encuentro entre ambos en 1938 constituyen el hilo conductor de la muestra, que propone una relectura del conjunto de su carrera, desde el complejo universo familiar de los primeros años hasta sus creaciones tardías en Cataluña.

La exposición se organiza en seis secciones, dispuestas cronológicamente y vinculadas a capítulos decisivos de su biografía. Cada una de ellas se centra en obras de Dalí relacionadas con el pensamiento freudiano y se completa con pinturas y dibujos de referencia de Jean Arp, Arnold Böcklin, Sigmund Freud, Max Ernst, Jean-François Millet, Pablo Picasso, Santiago Ramón y Cajal, Julio Romero de Torres, Gino Severini e Ives Tanguy, entre otros.
Influencias y obsesiones
Freud fue una referencia constante para Dalí desde que leyó La interpretación de los sueños a principios de la década de 1920. En cambio, para Freud, Dalí fue simplemente un joven artista español que conoció brevemente en una reunión junto al escritor austriaco Stefan Zweig y al poeta británico Edward James, aunque le impresionó su pintura y su talante fanático. Dalí encontró en los textos de Freud un aval que le permitía transformar sus fantasías, complejos, obsesiones, traumas y deseos insatisfechos en expresiones poéticas, visuales o escritas. A partir de ahí, el artista comenzó a crear un sistema de signos y símbolos visuales que daban forma a su mundo interior y que, repetidos, acabaron conformando un tipo de metalenguaje.
El universo freudiano de Dalí, que cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, y el patrocinio de Natixis, reúne unas 130 obras, entre cuadros, dibujos, esculturas y vídeos, procedentes de museos e instituciones europeos y norteamericanos, y se organiza en secciones cronológicas en torno a capítulos decisivos de su biografía.


La primera sección repasa el entorno familiar del artista, la influencia que Figueres y Cadaqués tuvieron desde entonces en el grueso de su obra. La segunda se centra en el período que va de 1922 a 1928, etapa en la que descubrió el surrealismo y entabló relación con muchos de los protagonistas de la modernidad española durante su estancia en la Residencia de Estudiantes de Madrid y en su retorno a Cataluña. El tercer apartado abarca los años de la actividad de Dalí en París. En la capital francesa el pintor de Figueres formó parte activa del movimiento surrealista, liderado por André Breton, y se convirtió en uno de los artistas que mejor supo plasmar en imágenes sus fundamentos teóricos.
El cuarto capítulo de esta muestra reúne una treintena de obras que abordan el desarrollo del Método paranoico-crítico, en el que Dalí fijó las bases de su vinculación con el psicoanálisis freudiano. La reunión mantenida en Londres con Freud -punto de inflexión de esta exposición-, centra el quinto capítulo de la exposición, que se extiende hasta su expulsión del grupo surrealista en 1939 y la marcha a Estados Unidos. La sexta y última sección de El universo freudiano de Dalí se prolonga hasta el final de la vida del artista, y en ella se rastrean los vestigios freudianos que nunca llegaron a abandonar su obra, a pesar de que el propio Dalí afirmó que su interés por Freud había decaído frente a asuntos científicos y religiosos.


Datos útiles
El universo freudiano de Dalí.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (Madrid).
Fechas: Del 20 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.
Comisario: Jaime Brihuega.
Comisarios técnicos: Leticia de Cos y Juan Ángel López-Manzanares.
Número de obras: 136.
Publicaciones: catálogo con textos de Jaime Brihuega, William Jeffett, Dawn Ades e Ignacio Gómez de Liaño; guía didáctica.
Ciclo de conferencias: ponencias de Ian Gibson, Juan José Lahuerta, Jaime Brihuega, Alyce Mahon y Elliot King, todos los miércoles del 28 de octubre al 25 de noviembre de 2026.







