La imagen artística de las relaciones entre religión y poder

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Hasta el 14 de septiembre, la exposición Del Bosco a Tiziano. Arte y maravilla en El Escorial, comisariada por Fernando Checa, muestra los tesoros que Felipe II encargó durante su vida a los maestros del XVI para su colección, que convirtieron el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en el principal centro de obras de arte de la Europa del Renacimiento. Además se podrán visitar espacios abiertos ex profeso para la ocasión, como el Coro, el Claustro Principal Alto, la Sacristía de Capas y el Patio de los Evangelistas

El pasado año, con motivo del 450 aniversario de la colocación de la primera piedra del Monasterio, el 23 de abril de 1563, Patrimonio Nacional y la Fundación Santander organizaron una exposición que se pudo ver en el Palacio Real de Madrid desde el 16 de septiembre de 2013 hasta el 12 de enero de 2014. Ahora esta misma muestra se exhibe en el lugar para el que estas obras fueron encargadas o donadas por el monarca, San Lorenzo de El Escorial (Madrid), una premisa que hace que esta gran exposición sea si cabe aún más interesante para el visitante, y a su vez coincide con otra efémeride importante, el 430 aniversario de la colocación de la última piedra del recinto escurialense, el 13 de septiembre de 1584.

El comisario de la exposición, Fernando Checa, es uno de los historiadores del arte que mejor conocen esta época, y ya comisarió en 1998 las muestras organizadas con motivo del 400 aniversario de la muerte de Felipe II. En esta ocasión, Fernando Checa, que ha contado con la colaboración de un grupo de expertos de la Dirección de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional, ha centrado la línea argumental de la exposición en la reflexión sobre la imagen artística como expresión de las relaciones entre poder y religión en la Europa de la Contrarreforma.

Felipe II quería dotar a lo que debía ser su residencia y el lugar de sepultura de él, su familia y sus descendientes, de una gran magnificencia, por eso ya desde 1561 fue donando algunas de sus mejores obras al Monasterio, entre las que había piezas litúrgicas, reliquias, libros, pinturas, estampas, mapas, cartas de navegación o esculturas, algunas de ellas verdaderas obras maestras. Muchas de estas piezas son las que ahora se exhiben en la exposición Del Bosco a Tiziano. Arte y maravilla en El Escorial, que tiene en las obras del maestro veneciano uno de sus mayores puntos de interés, ya se muestran cuadros tan importantes como El martirio de san Lorenzo, La Adoración de los Reyes y El entierro de Cristo, que no se habían expuesto juntos desde que en el siglo XIX se separaron; La Gloria, encargada por Carlos V para el altar del monasterio de Yuste; El tributo del César de la National Gallery, o La Virgen con el Niño de la Pinakothek de Múnich.

Retrato de Felipe II, por Antonio Moro.

Retrato de Felipe II, por Antonio Moro.

Del Bosco, otro de los pintores a los que Felipe II más apreciaba, como queda patente en el hecho de que ordenase que dos de sus obras fuesen colgadas en su dormitorio y en la estancia de su escritorio (El carro de heno y La tabla de los Pecados Capitales), también podrán verse en esta exposición El martirio de san Lorenzo o La Adoración de los Reyes.

Además, también están representados pintores como Joachim Patinir (San Jerónimo y el León y Las tentaciones de san Antonio), Rogier van der Weydem (El calvario y El Descendimiento), Navarrete el Mudo (San Jerónimo, La Asunción, El martirio de Santiago y El exorcismo de San Felipe), Pantoja de la Cruz, Sánchez Coello, Gerard David, Bernard van Orley o Antonio Moro (Retrato de Felipe II).

Los interesados tanto en esta exposición como en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pueden encontrar una amplia información en el número 175 (septiembre de 2013) de Descubrir el Arte, en el dossier “Tesoros de Patrimonio Nacional”, escrito por destacados especialistas sobre el tema.

Ángela SANZ COCA

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