El clasicismo renovado de Daniel Vázquez Díaz

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El Museo de Bellas Artes de Asturias en Oviedo expone 40 retratos de la serie Hombres de mi tiempo, del pintor onubense, y dentro del programa La obra invitada, una de las escasas obras en que abordó el desnudo femenino: Bañistas / Desnudos en la piscina

Daniel Vázquez Díaz (Huelva, 1882-Madrid, 1969) es una de las figuras clave de la figuración artística de la primera mitad del siglo XX en España. Nacido en el seno de una familia acomodada de la población onubense de Nerva, estudió en Sevilla, y después de finalizar la carrera de Comercio, en 1903 se traslada a Madrid con el propósito de dedicarse a la pintura.

En la capital entabla amistad con los hermanos Baroja, Ricardo y Pío, y Juan Ramón Giménez, y pasa mucho tiempo en el Prado tomando apuntes y copiando los cuadros de la pinacoteca madrileña. Ya en 1904 recibe la Mención de Honor por un retrato de la actriz Gloria Laguna en la Exposición Nacional de Bellas Artes.

Tras una estancia en el País Vasco, se dirige a París en 1906, donde permanece hasta 1918. En esta ciudad entra en contacto con el cubismo y con los artistas que en ese momento estaban revolucionando la pintura en Europa. Gracias a Paco Durrio, conoce a Picasso, y junto al malagueño expone en 1908 en la galería Rue Trouché. Ese mismo año repite muestra con Picasso y Juan Gris en Sevilla. Influenciado por las vanguardias internacionales, Vázquez Díaz empieza a elaborar en estos años un lenguaje propio, muy personal, en el que combina las influencias del cubismo con una relectura de la pintura clásica española, sobre todo Velázquez, que será la verdadera seña de identidad de su estilo y su obra.

Vázquez Díaz dedicó gran parte de su vida a la docencia, tanto como catedrático de pintura mural en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando como en su propio estudio, que se convirtió en un espacio de referencia de donde surgieron algunas de las propuestas creativas más importantes para la renovación de la pintura española del siglo XX, con discípulos tan destacados como José Caballero, Cristino Vera, Manuel Mampaso o Rafael Canogar.

Un desnudo y 40 retratos

Ahora, en homenaje al pintor onubense, el Museo de Bellas Artes de Asturias, en su programa La obra invitada, expone el cuadro Bañistas / Desnudos en la piscina (hacia 1930-1935), que forma parte de las Colecciones de la Fundación MAPFRE. Aunque no fue una las temáticas pictóricas más identificativas en la obra de Daniel Vázquez Díaz, que se relacionan más bien con el retrato y el paisaje, hubo un momento en su trayectoria, en los años treinta, que se interesó también por el desnudo femenino.

Esta obra es un buen reflejo de ello, que, como dice Leyre Bozal, conservadora de las colecciones de la Fundación MAPFRE, «parte de una tradición pictórica que tiene en El baño turco (1862) de Ingres una de sus mejores representaciones. A pesar de ser la del español una obra de gran formato, el ambiente intimista de la escena nos indica que las mujeres están ahí para ser contempladas, al igual que ocurre con la obra del francés anteriormente citada o con otra de las grandes obras a las que Vázquez Díaz parece aludir: Las señoritas de Aviñón (1907) de Pablo Picasso». Además, prosigue en su explicación, «está conectada con Las Meninas de Velázquez, lo que otorgaría a la obra otra condición: ¿es este óleo una reflexión sobre la condición misma de la pintura? ¿Sobre la relación entre el pintor y la modelo o sobre el lugar del artista?».

Como apuntábamos anteriormente, el artista dedicó gran parte de su trabajo a la retratística, un género que le interesó desde sus inicios, como demuestra que su segunda obra fuera ya un retrato, El seminarista (1897). Así, en esta faceta tan importante de su creación pictórica se centra la exposición Daniel Vázquez Díaz en las colecciones Fundación Mapfre: mis contemporáneos, con la que el Museo de Bellas Artes de Oviedo completa su oferta expositiva sobre el pintor onubense.

La muestra está integrada por una selección de 40 retratos de la serie que Vázquez Díaz tituló Hombres de mi tiempo, una galería de las personalidades más relevantes del mundo de la cultura y la política del siglo XX, como Juan de la Cierva, Gabriele d’Annunzio o Ramón Gómez de la Serna, con la inclusión de dos retratos que se exponen juntos por primera vez: los de Eva y el Torero Fortuna.

La propuesta del museo es un diálogo entre las obra de Vázquez Díaz, de quien no tienen ninguna obra en su colección, y las obras de otros representantes del Arte Nuevo español presentes en el museo, como José Gutiérrez Solana, Timoteo Pérez Rubio, María Blanchard o Salvador Dalí, entre otros.

Tanto La obra invitada como la muestra de retratos podrán verse en el museo de Oviedo hasta el 21 de septiembre.

Ángela SANZ

One Reply to “El clasicismo renovado de Daniel Vázquez Díaz”

  1. Pilar Calle Martínez dice:

    Ya era hora que le dedicasen una exposición y un artículo en su revista a este gran pintor. De gran fama en su tiempo y que ahora parece olvidado. Muy recomendable la serie de frescos que hizo para el monasterio de La Rábida, una visión muy personal sobre el descubrimiento.

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