Meadows Museum: Un “pequeño Museo del Prado” en Texas

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Con motivo de la celebración en 2015 del cincuentenario de la creación del Meadows Museum, que reúne una excepcional colección de arte español desde el siglo X hasta el XXI, su actual director, Mark A. Roglán, ha hablado con Descubrir el Arte sobre la historia de este centro museístico y sobre los actos que tendrán lugar para conmemorar dicho aniversario

DSC_6561PREGUNTA: ¿Cómo surge este museo de arte español en Dallas?

RESPUESTA: La historia se remonta a los años cincuenta del siglo pasado, cuando el filántropo norteamericano Algur H. Meadows (1899-1978), fundador de la General American Oil Company de Texas, vino a España a realizar una serie de prospecciones petrolíferas. Como durante su estancia en Madrid se alojó en el hotel Ritz, que se encuentra al lado del Museo del Prado, se pasó muchas horas visitando la pinacoteca, y fue entonces cuando podríamos decir que el señor Meadows se enamoró del arte español. Posteriormente viajó varias veces a España con su mujer Virginia, viajes durante los cuales adquirió obras hasta crear una gran colección.

A la muerte de su esposa en 1961, y como homenaje a ella, donó a la Southern Methodist University toda su colección de arte español, además de los fondos necesarios para crear un museo, que abrió sus puertas el 3 de abril de 1965 en el entonces Owen Arts Center.

Ahora bien, aunque cedió su colección, no por eso dejó de tener una estrecha relación con el museo, y en una entrevista concedida en 1967 al Houston Post, ya declaró que tenía la idea de crear “un pequeño Museo del Prado en Texas”.

Así, la implicación del señor Meadows con el museo se mantuvo hasta su muerte en 1978, e incluso después, ya que dejó una dotación económica para la creación de la Meadows Foundation, que es la actual encargada de aportar los fondos necesarios al museo para que siga adquiriendo obras. De hecho, desde su muerte la colección prácticamente ha duplicado su número de piezas.

Además, con estos fondos fue con los que a finales de los noventa se construyó el nuevo edificio que alberga actualmente el museo, un espacio cuatro veces más grande que el antiguo, que tenía 6.000 metros cuadrados, y que abrió sus puertas en marzo de 2001 con la presencia de los reyes de España.

Lo que hace único a este museo es que está dedicado enteramente al arte español, y todas las obras que se adquieren son de arte español. De alguna forma es como una embajada permanente de la cultura española en el corazón de los Estados Unidos, un ideal que fue con el que nació y que seguimos defendiendo y tratando de afianzar todavía más si cabe.

Una escultura de Jaume Plensa.

Una escultura de Jaume Plensa.

P. ¿Cuál fue la primera obra que adquirió el señor Meadows?

R. Una de Casanova y Estorach, un pintor catalán que trabajó sobre todo la pintura de género y formó parte del grupo de pintores, como Fortuny o Madrazo, que se estableció en París en el último tercio del siglo XIX. La adquirió en Estados Unidos y se llama Los favoritos del rey. Es un cuadro muy bonito, que fue expuesto en el Salón de París de 1877, en el que unos toreros presentan sus respetos a unos príncipes o monarcas, y está inspirado por el gusto francés de esa época por reproducir los salones principescos como Fontainebleau, con mosqueteros y el cardenal Richelieu. Los artistas españoles se adaptaron a esa moda, pero pintando toreros o reproduciendo, en general, aspectos más españoles, sobre todo andaluces, pero con la misma idea.

P. Tengo entendido que en los años sesenta el señor Meadows donó La adoración de los pastores, de Pedro de Orrente, al Museo de Santa Cruz de Toledo a cambio de conseguir el permiso de exportación de un carreño de miranda. ¿De que obra se trataba?

R. No estoy seguro de los detalles. Estamos interesados en conocer los pormenores de ese acuerdo, y por eso uno de los becarios del Prado-Meadows está buscando más información en los archivos españoles. Al parecer hubo una especie de transacción por la cual el señor Meadows aportó fondos al Estado español para que pudiese adquirir una obra de Alonso Cano, que no estaba muy representado en las colecciones estatales, y a cambio de esa ayuda se le concedieron los permisos de exportación, pero esperamos saber más cosas sobre este tema en un futuro.

P. ¿Es verdad que se deshizo de El bebedor, que luego resultó ser un Ribera, y que la pérdida de este cuadro siempre le pesó?

R. En los años sesenta, cuando se abrió el museo, había una serie de obras que no estaban bien catalogadas, como cuadros atribuidos al Greco o a Goya que no lo eran, así que se procedió a realizar un estudio en profundidad de la colección. A raíz de esta nueva catalogación, el museo se desprendió de algunas de estas obras, aunque otras (una media docena) las conservó para que las futuras generaciones pudieran aprender de ellas o contrastar detalles. En el caso concreto de El bebedor, que forma parte la serie titulada Los cinco sentidos, se pensó que no era un Ribera y se vendió a una colección suiza, y luego resultó que sí que era del pintor. Ahora está en una colección particular fuera de Suiza. Hay que tener en cuenta que en la década de los sesenta la colección estaba en plena formación, y a pesar de que en ese momento se realizaron adquisiciones muy acertadas y trascendentes, también se dio el caso puntual de dejar salir alguna obra importante. Es parte de la historia del coleccionismo.

La Sibila, por Velázquez, Meadows Museum.

La Sibila, por Velázquez, Meadows Museum.

P. En esa época fueron dos restauradores del Prado, Jerónimo Seisdedos y, a su muerte, Bernardino de Pantorba, quienes asesoraron a Meadows. También entre 1967 y 1969, cuando Meadows se deshizo de sus obras menos valiosas, le asesoran el profesor de Yale José López Rey y Diego Angulo Íñiguez, que luego fue director del Prado. ¿Siguen contando con la colaboración de especialistas a la hora de adquirir obras

R. Normalmente el trabajo fundamental se realiza en el departamento de investigación del propio museo. Otras veces, cuando llevamos a cabo estudios de los distintos aspectos de una obra, solemos contar con la colaboración de expertos tanto españoles como norteamericanos, británicos o franceses. También consultamos directamente a los especialistas sobre un pintor o una escuela pictórica, y no solo a historiadores del arte, sino que tenemos en cuenta la opinión de los restauradores, que aportan reflexiones muy interesantes desde el punto de vista de la realización o el estado de conservación de las obras. Así que podría decir que en este sentido contamos con una red de colaboración muy amplia y diversificada, formada por profesionales de gran valía.

P. ¿Qué relación mantiene el Meadows Museum con el Prado?

R. Colaboramos muchísimo. Ahora, por ejemplo, en diciembre, va a venir a Dallas Lucía Martínez, una conservadora especialista en el siglo XIX de la pinacoteca madrileña, para limpiar un cuadro de Zuloaga y ayudarnos con otras dos obrass del XIX que necesitan un poco de atención.

Así que esta relación con nuestros colegas del Prado nos permite contar la colaboración de personas como Lucía, que no creo que haya mejores manos que las suyas para restaurar estas obras, y a ellos también les ofrece la oportunidad de trabajar con cuadros que estiman muchísimo.

Además, esta colaboración se ha concretado en un programa conjunto de cuatro becas destinado a estudiantes de Historia del Arte para que se formen con los mejores profesionales del Prado y del Meadows Museum, y en el futuro lleguen a convertirse en conservadores e, incluso, en directores de museos.

Retrato de la reina Mariana de Austria, por Velázuez, Meadows Museum.

Retrato de la reina Mariana de Austria, por Velázuez, Meadows Museum.

P. ¿Qué corriente de pintura española o artistas españoles echan en falta en su colección? ¿Tienen previsto adquirir obras para llenar esos huecos?

R. En cuanto a corrientes, desde el medievo hasta el presente tenemos una buena representación de los grandes artistas y de otros menos conocidos pero muy importantes de la escuela española. Entre los pintores que nos gustaría incorporar a la colección estarían Dalí, del que tenemos grabados pero no tenemos ningún cuadro, Luis Meléndez, el gran bodegonista del siglo XVIII, o Juan de Flandes.

En cuanto al arte contemporáneo es difícil abarcarlo todo, pero hemos ido incorporando muchos artistas que antes no estaban representados en la colección y hemos incluido también a algunas mujeres artistas, que antes apenas estaban representadas, como María Blanchard.

En cualquier caso, lo importante es que el museo sigue creciendo y que todos sus fondos son para adquirir arte español.

Retrato de una dama, por Raimundo Madrazo, 1890-91, una de las últimas adquisiciones del museo.

Retrato de una dama, por Raimundo Madrazo, 1890-91, una de las últimas adquisiciones del museo.

P. Dentro de los museos, ustedes son un caso un poco especial al formar parte de una universidad, la Southern Methodist University. ¿Qué aporta la universidad al museo y viceversa?

R. Que el museo forme parte de un centro universitario es muy importante porque nos permite disponer de gente muy preparada en las distintas materias que se imparten, ya que tenemos un departamento de Historia del Arte de mucho nivel. Además, desde hace unos dos años, el departamento organiza un doctorado de arte español impartido por profesores especializados en esta materia, que ha conseguido un gran reconocimiento académico. Por otra parte, en 2015 la Southern Methodist University también cumplirá cien años, ¡así que tenemos doble celebración!

P. ¿Cómo lo van a celebrar?

R. Los acontecimientos principales serán dos grandes exposiciones centradas en dos ideas: el coleccionismo y el gusto del coleccionista a la hora de formar una colección. Al fin y al cabo, la colección Meadows es el resultado del gusto de un señor que se llamaba Algur H. Meadows, así que queremos remarcar ese aspecto que conecta de forma directa el concepto del gusto con lo español.

La encargada de abrir las celebraciones será la colección Abelló, con la exposición The Abelló Collection: A Modern Taste for European Masters (La colección Abelló: el gusto moderno por los maestros europeos), que permanecerá abierta del 18 de abril al 2 de agosto. Juan Abelló, como el señor Meadows, es una persona procedente del mundo de los negocios y de la industria, que ha reunido una de las mejores colecciones de arte en España, y es por este paralelismo, además de la excepcional calidad de su colección, por lo que pensamos que sería interesante presentar al público norteamericano una selección de las mejores obras que la integran. Y posteriormente, del 4 de septiembre al 3 de enero de 2016, le tocará el turno a la exposición Tesoros de la Casa de Alba: 500 años de arte y coleccionismo.

Uno de los grabados de La Tauromaquia, por Goya.

Uno de los grabados de La Tauromaquia, por Goya.

P. ¿Será la misma exposición que se ha podido ver en CentroCentro Cibeles de Madrid?

R. No, será distinta, porque nosotros ya tuvimos el privilegio de exponer los dibujos modernos y contemporáneos de la colección Abelló, que también se expusieron en el Museo Thyssen hace unos años. Además, hay obras que no tienen el mismo interés en Dallas, como la sección dedicada a las “vistas de Madrid”, aunque las obras más importantes de la colección sí que estarán en la exposición del Meadows.

P. ¿Y la exposición de la colección Alba.

R. La muestra recogerá más de 130 obras de artistas tanto de la escuela española como la italiana, francesa, holandesa o inglesa, como Velázquez, Rembrandt, Goya o Chagall, así como objetos y documentos que abarcan quinientos años de historia de la Casa de Alba y de España, gracias a que la familia Alba ha sido tan generosa de abrirnos sus tres palacios principales, Liria, Dueñas y Monterrey. La exposición se ha organizado así a partir del punto de vista del coleccionismo, desde el siglo XV al presente, para mostrar cómo la familia en las sucesivas generaciones ha ido coleccionando de manera distinta a través de los siglos. Son dos colecciones que estamos muy ilusionados en traer a Dallas porque ninguna de las dos se ha visto hasta ahora en los Estados Unidos.

P. ¿Cuáles son las obras más importantes que tiene el museo?

Para celebrar su 50 aniversario el Meadows Museum ha recibido como regalo los fondos para adquirir un tardío retrato al óleo que Francisco de Goya hizo de su nieto.

Para celebrar su 50 aniversario el Meadows Museum ha recibido como regalo los fondos para
adquirir un tardío retrato al óleo que Francisco de Goya hizo de su nieto.

R. Las estrellas del museo son bastantes. Tres velázquez, uno de ellos La sibila; de Goya tenemos seis cuadros, entre ellos El corral de los locos y la última adquisición que hemos hecho, un retrato de Mariano, el nieto del artista, que pintó poco antes de fallecer, en el que dejó una inscripción maravillosa: “Goya, a su nieto en 1827 a la edad de 81 años”. También tenemos primeras ediciones de todos los grabados de Goya; cinco murillos, así como cuadros de Ribera, Miró, Picasso, arte moderno y contemporáneo, con obra de Juan Gris, tres obras importantes de Tàpies, de Plensa o Barceló. Es decir, que desde el medievo hasta el presente están representados casi todos los grandes maestros de la pintura española.

P. ¿Algunos de los sorollas que están actualmente en Mapfre son de la colección Meadows?

R. Sí, hemos prestado cuatro. Uno de ellos es La perdiza, que fue comprado por Algur Meadows en los años sesenta, mientras que los otros tres, El ciego de Toledo, Granja en Alcira y un pequeño boceto de estudio, han sido adquiridos por el museo desde 2006.

P. ¿Qué es lo que más le gusta al público norteamericano del arte español?

R. Pues precisamente la exposición de Sorolla que ahora está en Mapfre fue visitadísima, y acudieron personas de casi todos los Estados de EE UU. La muestra de obras maestras del Prado también fue todo un éxito, y otra que también tuvo muchos visitantes fue una que hicimos de Cristóbal Balenciaga.

Sopa d’Europa, por Miquel Barceló, 1957.

Sopa d’Europa, por Miquel Barceló, 1957.

P. ¿Les interesan también los artistas españoles contemporáneos?

R. Sí, es un aspecto en el que estamos muy interesados. Y de hecho algunas de las adquisiciones más importantes que se han hecho en los últimos diez años han sido de artistas contemporáneos. De Jaume Plensa, por ejemplo, tenemos una escultura fantástica, una cabeza de 2009, que es la primera obra que se ve al entrar en el museo y ha tenido un éxito enorme en Estados Unidos. Hace unos meses compramos Sopa d’Europa, de Miquel Barceló, y Figura sentada mirando hacia atrás, una escultura en bronce de Juan Muñoz, un artista que nos gusta mucho. Solemos acudir a ARCO, y lo seguiremos haciendo, porque trataremos de seguir incorporando obras de artistas españoles contemporáneos.

En el hall del museo destacan unas esculturas de Maillol.

En el hall del museo destacan unas esculturas de Maillol.

P. En el tema de publicaciones e investigación, ¿trabajan también con instituciones españolas o solamente con la universidad de su museo?

R. Colaboramos habitualmente con instituciones españolas, como los grandes museos, y también tenemos una relación muy estrecha con el Centro de Estudios Hispánicos, que dirige José Luis Colomer, con quienes hemos publicado varios trabajos importantes, entre ellos uno sobre los libros miniados, en el que participó también la Biblioteca Nacional. A raíz de la exposición de Sorolla en América, que primero estuvo en Estados Unidos y ahora en la Fundación Mapfre de Madrid, se descubrieron tantos aspectos interesantes y novedosos del artista, y del coleccionismo americano, que muchos de ellos se quedaron en el tintero y no pudieron entrar en el catálogo, así que a Colomer se le ocurrió la idea de hacer un libro que recogiese todo este material. Para llevarlo a cabo se ha creado un grupo de trabajo del que forman parte una docena de autores (cuatro de ellos del Meadows Museum) y del que somos editores Colomer, Blanca Pons Sorolla y yo. Esperamos que se publique a finales de este año o principios del que viene.

La exposición "Goya: A Lifetime of Graphic Invention" estará abierta hasta el 1 de marzo de 2015.

La exposición “Goya: A Lifetime of Graphic Invention” estará abierta hasta el 1 de marzo de 2015.

Porque de alguna forma, como es obvio reconocer, las publicaciones son lo que queda al final de las exposiciones. Por ejemplo, de Martín Rico no existía ningún libro en inglés desde los años treinta, y el hecho de que la gran exposición que hizo el Prado sobre el pintor fuese luego al Meadows Museum, fue crucial para la publicación en inglés del catálogo y del trabajo de investigación que se realizó, que ahora puede ser consultado por los jóvenes estudiantes de arte.

Por eso tenemos interés en fundar una especie de plataforma que dé a conocer el arte y la cultura españoles. En Estados Unidos hay un gran programa de intercambio de libros y publicaciones entre museos y universidades e institutos, así que estamos seguros de que con nuestras publicaciones el arte español será más conocido por las futuras generaciones y tendrá una presencia cada vez mayor tanto en los Estados Unidos como en el mundo anglosajón.

Ángela SANZ COCA

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