Irina Ionesco y su universo habitado por mujeres

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Homesession, espacio de exhibición, creación y residencia de artistas contemporáneos en Barcelona, creado en 2007 por Olivier Collet y Jérôme Lefaure, presenta una amplia selección del trabajo de la fotógrafa de origen rumano. La exposición reúne ediciones originales de series icónicas como los retratos de Fafa, su modelo fetiche, la actriz Sylvia Kristel o las de Drácula. Hasta el 8 de junio

Irina Ionesco (París, 1935) es una fotógrafa francesa de origen rumano, país donde residió hasta 1948, año en que regresa a París. Tras trabajar como bailarina y pintora por toda Europa, en 1964, el pintor Corneille le regaló una cámara Nikon F, con la que descubrió las posibilidades de la fotografía. Pronto empezó a realizar retratos, en blanco y negro, a mujeres que conocía; la mayoría de estas modelos trabajaron asiduamente con Ionesco, por lo que formarán parte del imaginario de la artista e irán apareciendo en sus fotografías a lo largo de los años.

La obra de Irina Ionesco se caracteriza por la puesta en escena de los modelos gracias a decorados y atrezos que nos trasladan a un universo de palacios orientales de marcado ambiente teatral y onírico, un universo habitado por mujeres que bien podrían ser encarnaciones de heroínas sagradas. Estas figuras, adornadas con joyas, guantes y objetos simbólicos o fetichistas, se muestran en poses provocativas que juegan con su propio estatuto de objeto del deseo.

Sobre estas líneas, una de las fotografías de moda, y arriba, una instantánea para la revista Playboy. Todas las obras de Irina Ionesco.

Ionesco muestra a la vez una sensibilidad extrema a lo que supone el posado desnudo, a la vez revelación y disimulo, y un gran carisma en sus mises en scène: a lo largo de más de cincuenta años de carrera, ha ideado un mundo singular donde el erotismo convive con la muerte, una frágil y peligrosa relación que Ionesco desarrolla en toda su potencia.

La moda, la estética del cine mudo, la precariedad de la existencia y un imaginario marcado por la noción de trascendencia, son los elementos que acompañan al espectador en la propuesta estética y vital de Irina Ionesco.

Retrato de Sylvia Kristel.

La fotógrafa explica que para ella la fotografía es un “elemento esencialmente poético, lo considero una escritura teatral, donde plasmo todas mis fantasías en un obsesivo e incesante despliegue. Cada sesión, puesta en escena, se concibe como una secuencia teatral, integra a la mujer en un mundo de sueños, donde ella misma es mítica, múltiple, inventada y viste las facetas de los mil espejos en los que se sumerge la artista. Solo concibo el erotismo a través de una dimensión metafísica. Me gusta el exceso, la fantasía, lo inusual. Además, hago mía la frase de Baudelaire ‘en el arte, lo bello siempre es bizarro’”.

Fotografía de la serie Drácula.

La muestra que acoge el espacio Homesession está compuesta por una selección llevada a cabo por la propia fotógrafa, junto con Olivier Collet & Isabelle Dodat, comisarios de la muestra. El visitante podrá ver ediciones originales de series icónicas de Ionesco, incluyendo retratos de Fafa (su modelo fetiche), de la actriz Sylvia Kristel y también fotografías de moda, modelos para Playboy y modelos masculinos (hasta ahora menos vistos) de las series sobre Drácula.

Fotografia de moda.

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