Madeleine Spierer: experiencias vitales

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La Scala Showroom, en Sant Martí Vell (Girona), acoge hasta el 1 de septiembre una retrospectiva dedicada a esta artista judía que tuvo que huir de Trieste cuando el fascismo se fue extendiendo por Europa. Tras su paso por Ginebra, Londres, París o Nueva York, esta creadora multidisciplinar se instaló en 2014 en La Bisbal d’Empordà, donde se dedicó a los grandes formatos

Madeleine Spierer (Trieste, Italia, 1926) es una artista multidisciplinar que empezó a pintar a una edad muy temprana, a los doce años. Ginebra, Londres, París, El Salvador y Nueva York fueron su hogar y donde se mostró su trabajo, hasta que la necesidad de crear en grandes dimensiones la atrajo en 2014 hasta La Bisbal d’Empordà (Girona), el lugar que ahora acoge la mayor exposición de la artista. Una retrospectiva, comisariada por Edegar Correa d’Avila, en la que se han reunido sus obras más emblemáticas y que ofrece además una visita al estudio de la creadora donde tendrá lugar una inmersión poética en su instalación Cosmos y Gruta, dirigida por Catalina del Cid.

Esta retrospectiva permite descubrir la experiencia de vida de alguien que nació mientras el fascismo se expandía en un Trieste, ciudad de la que tuvo que huir por ser judía. Crecer y ser artista en épocas que se acallan las voces femeninas. Madeleine lo vivió, lo trasgredió y lo expresó, tal y como nos cuenta, con trazos y color, plasmando su particular mundo interior.

Sobre estas líneas y arriba, Madeleine Spierer junto a sus pinturas. Fotografias de Pérez Rueda.

“Mi trabajo consiste en experimentar una y otra vez la relación entre trazo y superficie, ritmo y color, con el fin de visibilizar la relación entre la vida interior y el mundo exterior. No se trata de ilustración, ni de abstracción. Se trata de, a través de medios pictóricos, lograr que se perciba la vida misma. La pintura es mi camino de vida; el terreno en que se labra el camino es mi propia experiencia de vida.”

Retrato de Madeleine Spierer.

La forma de crear de Madeleine Spierer, lo que queda representado en sus obras, está fuera de marcos teóricos, es un acto de libertad, narración pura y natural que escapa a las censuras sociales y temporales que transcurren en una vida extraordinaria. Su arte solo puede definirse como el curador Edegar d’Avila titula de forma brillante esta exposición, Vida unánime. Un concepto nacido del poeta Jules Romains y que contiene el resurgimiento espontáneo de lo real del alma, la realidad más pura, que despierta inquietudes, reflexiones intelectuales y sensoriales, tal y como es el arte de Madeleine.

En esta exposición se podrá disfrutar de pinturas, dibujos, esculturas, collages y guaches, de la esencia del neoconcretismo, el arte povera o art brut, sobre todo de un arte con identidad propia, el arte de Madeleine. También de fotografías, textos, apuntes, esbozos, catálogos y cartas que nos descubren la trayectoria de esta artista, un relato único que conjuga vida y obra.

Retrato de Madeleine Spierer.

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