Nicolás Müller: el fotógrafo errante

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El Museo Evaristo Valle de Gijón acoge sesenta fotografías positivadas por el propio artista y que forman parte del archivo de su hija. La muestra hace un recorrido cronológico que va de 1934 a 1960 y por sus trabajos en Hungría, Italia, Francia, Portugal, Marruecos y España. Hasta el 30 de diciembre

Aunque Nicolás Muller (Orosháza, Hungría, 1913-Llanes, 2000) se doctoró en 1935 en Derecho y Ciencias Políticas, fue un apasionado de la fotografía desde que a los trece años le regalaron su primera cámara. En sus inicios, Müller se sintió atraído por la Bauhaus y el constructivismo soviético, y realizó diversos reportajes para denunciar las pésimas condiciones laborales del campesinado húngaro. También trabajó como fotorreportero en la agencia internacional Photo Service, muy relacionada con el Ostërreichische Woche, órgano oficial del gobierno de Viena.

Judíos de Hungría, h. 1935. Todas las fotos: Nicolás Müller. Cedidas por el Museo Evaristo Valle.

Sobre estas líneas, Judíos de Hungría, h. 1935. Arriba, España, 1957. Todas las fotos: Nicolás Müller. Cedidas por el Museo Evaristo Valle.

De familia judía, en 1938, al enterarse de que Hitler había entrado en Viena, abandonó Hungría y se marchó camino a París, pero para evitar la frontera austríaca bordeó el norte de Italia y visitó ciudades como Venecia, Padua, Verona o Milán, donde tomó un tren con dirección a la capital francesa. Ya en París entró en contacto con  fotógrafos como Brassaï, Robert Capa o André Kertész y el pintor Pablo Picasso, que le compró varias fotografías.

Portugal, 1939.

Portugal, 1939.

En 1939, la revista France Magazine le envío a realizar un reportaje a Portugal, y aunque logró tomar fotografías de Coimbra o Oporto no pudo terminar el trabajo porque fue detenido por la policía de Salazar y obligado a abandonar el país porque no le negaron el visado.

Tres niños, Marsella, 1938.

Tres niños, Marsella, 1938.

Ante el avance de los nazis y el riesgo de la Segunda Guerra Mundial, Müller decidió dirigirse a Tánger (Marruecos), una ciudad que en esos momentos estaba gobernada por un protectorado del que formaban parte Bélgica, España, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Unión Soviética e Italia, y en la que se respiraba un gran ambiente de creatividad y libertad. En la ciudad marroquí entró en contacto con la comunidad judía que se había establecido allí huyendo del nazismo. Residió nueve años en la ciudad, trabajó en su propio estudio de fotografía y colaboró con diferentes revistas y periódicos.

Marruecos, 1945.

Marruecos, 1945.

En Tánger conoció al asturiano Fernando Vela, secretario de José Ortega y Gasset, y gracias a él expuso sus trabajos en Madrid y entró en contacto con la Revista de Occidente. Por otra parte, la revista Mundo Hispánico le organizó una exposición en la que se mostraban retratos de intelectuales españoles que había realizado unos meses antes: Ortega y Gasset, Azorín, Gregorio Marañón, Camilo José Cela, Graciela Chacón o Fernando Vela.

Cristino Mallo, 1954.

Cristino Mallo, 1954.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en concreto en 1948, decidió establecerse definitivamente en Madrid, donde abrió su propio estudio. En la década de los sesenta obtuvo la nacionalidad española. Müller realizó una serie de fotografías que tomó en sus viajes por España, un testimonio visual del país desde la posguerra hasta el desarrollismo, que fueron publicadas en libros en colaboración con Azorín, Dionisio Ridruejo, Sainz de Robles, Caro Baroja o Manolo Arce.

Burdeos, Francia, 1939.

Burdeos, Francia, 1939.

El fotógrafo descubrió Asturias de la mano de Fernando Vela, en 1968 se construyó una casa en Andrín, cerca de Llanes, a donde se trasladó definitivamente en 1981. Muller siguió realizando exposiciones de fotografía hasta su muerte, el 3 de enero de 2000.

 

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