La huella de Fernand Léger en el Equipo Crónica

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Hasta el 15 de septiembre, el IVAM (Valencia) acoge dos exposiciones que forman parte de las celebraciones del 30 aniversario. Una de ellas está dedicada al pintor cubista y maestro de las vanguardias y la otra, a los creadores valencianos, lo que permite al espectador descubrir coincidencias muy interesantes

Fernad Léger es un conocido maestro de las vanguardias cuya influencia puede rastrearse en sitios tan inhóspitos e improbables como Valencia y el Equipo Crónica. Los maestros valencianos de Pop Art son conocidos por fagocitar todo tipo de iconos provenientes tanto del mundo de la pintura histórica ­baste recordar su versión de El entierro del Conde de Orgaz (1967)–, como de otras artes propias de la cultura popular como son el cómic o el cine.

Sobre estas líneas, Étude pour “Les Constructeurs”: l´équipe au repos, por Fernand Léger, 1950. Arriba, Vista general de la exposición Caso de estudio. Equipo Crónica mirándose en el espejo de la vanguardia..

Así las cosas, todo apunta a que el universo del maestro francés, cuyo trabajo más vanguardista se relaciona con el cubismo, poco a nada tendría que ver las propuestas del Equipo Crónica. Sin embargo, el IVAM de Valencia está dispuesto a demostrar lo contrario con dos exposiciones incluidas en su programación del 30 aniversario. La primera de ellas es Fernand Léger y la vida moderna y la segunda, Caso de estudio. Equipo crónica mirándose en el espejo de la vanguardia.

Por separado, ambas muestras tienen un gran interés sobre los artistas que las protagonizan, pero es la comparación de ambas lo que permite extraer las conclusiones más interesantes.

Joies essentielles, plaisirs nouveaux, por Fernand Léger, 1937/2011.

Una primera coincidencia entre el francés y los valencianos se encuentra en la esfera de lo político. Léger milita en el Partido Comunista desde 1945, y muchas de sus obras como Étude pour “Les Constructeurs”: l´équipe au repos (1950) –presente en la exposición dedicada al artista de Argentan–, hablan de su firme convicción del uso del arte como herramienta educacional y de concienciación de clase.

Este aspecto del trabajo de Léger no pasa desapercibido a Rafael Solbes y Manolo Valdés, cuya sintonía con el Partido Comunista Valenciano es casi absoluta en un momento tan crucial para nuestro país como fueron los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia. Ellos diseñan para las elecciones de 1977 un cartel cuyo grafismo es indudablemente deudor del estilo del francés.

Cartel de L’Inhumaine (Marcel L´hebier, 1924), en el que se reproduce el laboratorio de Einar Norsen diseñado por Fernand Léger.

Pero más allá de la vinculación política creo que hay algo en la obra de Léger que fascina al Equipo Crónica y que hace que recurran a él como fuente de inspiración.

Léger comparte la reivindicación de la modernidad propia de futurismo y asumida por la práctica totalidad de las sucesivas vanguardias.

El título de la exposición del IVAM no es casual, Fernand Léger y la vida moderna muestra la capacidad del artista francés para realizar un arte acorde a su tiempo. El caso más claro está en su relación con el cine, un arte propio del siglo XX e idóneo para llegar a las masas.

Ballet Mécanique, por Fernand Léger, 1924.

En su Ballet Mécanique (1924) –realizado en colaboración con Dudley Murphy y Man Ray–, está presente Charlot, uno de los iconos más importantes creados en la primera mitad del siglo XX.

En L’Inhumaine (Marcel L’hebier, 1924), Léger realiza labores de escenógrafo, diseñando y construyendo el laboratorio de Einar Norseninterpretado por Jacque Catelain–. Esta película, como es sabido, se crea con la intención de reunir en él a muchos de los grandes protagonistas de la modernidad, entre los que destacan Les Ballets Suédois –compañía de danza instalada en el Théâtre des Champs Elysées–, el compositor Darius Mihaud –muy influenciado por el jazz–, el arquitecto Robert Mallet-Stevens o el modisto Paul Poiret.

Léger muestra con su participación algo que, con el paso de los años se transformará en firme convicción: la necesidad de introducir su lenguaje vanguardista en disciplinas y propuestas que cuenten con el favor de las masas. Para Léger el arte ha de transcender su ámbito de recepción tradicional –es decir, el círculo compuesto por una minoría culta, moderna y vanguardista– para hacerse accesible al pueblo.

Instalación efímera del Equipo Crónica de 1971, expuesta por primera vez en el Colegio de Arquitectos de Barcelona y que hasta la fecha había permanecido inédita. Recuperada por Teresa Millet a través de una fotografía, se recrea para esta exposición. La pieza es un homenaje a L’Étude pour “Les Constructeurs”: l´équipe au repos de Fermand Léger.

Así sucede, por ejemplo, en una pieza destinada a ser contemplada por todo aquel que visite París en el año 1937. Se trata del mural Joies essentielles, plaisirs nouveaux (1937/2011), un gigantesco collage creado para el Pabellón de Agricultura de la Exposición Internacional de París. Entre las “alegrías esenciales” de esta propuesta, se hace referencia a la bucólica sencillez propia de la vida en el campo –representada por una imagen fotográfica de tres mujeres vistiendo el traje regional tradicional de encaje de la Normandía que Léger conoció en su niñez–; pero también se ocupa de los “nuevos placeres” –representados, por ejemplo, por la imagen del saxofonista de jazz.

Y es precisamente esta fascinación por todo aquello que resulta popular en su tiempo, lo que le convierte en una fuente de inspiración ineludible para el Pop Art; y concretamente, para el Equipo Crónica.

Vamp (1972), de El Equipo Crónica. Piezas que homenajean al personaje de Mis Lace del historietista Milton Caniff. .

Un último aspecto que quisiera destacar hace referencia a la síntesis gráfica propia del estilo de Léger. Al igual que Picasso, el pintor normando da por terminada su investigación cubista y crea un nuevo tipo de figuración. Su grafismo apuesta por una gruesa línea negra que delimita el contorno de las formas y explora la capacidad expresiva del blanco y negro; y aunque el color sigue teniendo una importante presencia en sus obras, el dibujo y en concreto el trazo y la línea adquieren una importancia capital.

Este trabajo de síntesis grafica en blanco y negro posee muchos puntos en común con el grafismo propio de maestros del cómic clásico norteamericano como Roy Crane, Noel Sickles o Milton Caniff. Sin duda, ni los historietistas, ni el pintor de vanguardia eran conscientes de que compartían ciertos rasgos estilísticos; pero es algo que, estoy seguro, no se escapa al ojo atento de Valdés y Solbes que sienten auténtica fascinación por el noveno arte.

Vista general de la exposición..

Con buen juicio, el IVAM incluye en su muestra dedicada al Equipo Crónica una pieza inspirada en Miss Lace, personaje protagonista de la tira de prensa Male Call, que Milton Caniff creó para los periódicos militares estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de entretener y subir la moral de la tropa.

Léger y el Equipo Crónica se tocan en el IVAM, que muestra el aspecto más “Pop” del artista francés, y su huella en uno de los equipos creativos más singulares del arte español contemporáneo.

Asier MENSURO

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