Alberto Baraya radiografía la sociedad de Miami

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El artista hispano-colombiano participa en la edición de Art Basel en Miami Beach con su proyecto Miami Beast: una fábula que disecciona la sociedad contemporánea de la ciudad de Florida y su posición social. Lo presenta la galería Fernando Pradilla en su primera participación en la feria. Hasta el 4 de diciembre

Art Basel, tras su edición en la ciudad suiza, se traslada al estado de Florida como una de las citas imprescindibles del mundo del arte al otro lado del Atlántico. Miami Beach se convierte en la capital del arte internacional del 2 al 4 de diciembre. En este encuentro, Alberto Baraya presenta Miami Beast, un gabinete de curiosidades que muestra “especímenes” en forma de automóviles, animales y flores que ha identificado en sus expediciones por la ciudad de Miami y sus alrededores.

En este proyecto el artista se transforma en historiador, antropólogo e investigador siempre, eso sí, con una buena dosis de humor. De hecho, se autodefine como un “naturalista artificial”. Estarán presentes dos de sus series más aclamadas Autofábulas y Herbario de plantas artificiales. Ambas tienen como escenario la ciudad donde se presentan.

Con un discurso donde la denuncia de nuestros hábitos en el entorno se presenta de forma contundente, Baraya se sirve de la belleza de sus exquisitos dibujos o de sublimes lienzos para seducirnos y hacernos reflexionar. Sus vídeos o instalaciones siguen la misma dinámica y demuestra que es un artista que se siente cómodo y maneja con destreza cualquier técnica o soporte.

El proyecto Miami Beast podrá visitarse en el espacio que la galería madrileña Fernando Pradilla tendrá en la sección Nova de Art Basel en Miami Beach, dedicada a obras creadas en los últimos tres años, en las que los artistas examinan los problemas acuciantes a los que se enfrenta nuestro mundo.

Sin caballo pero con muchos caballos

Realizadas a finales de 2021 en su estudio de Madrid, encontramos una serie de pinturas sobre lienzo y acuarelas que protagonizan coches deportivos de gran cilindrada –esos que los ciudadanos de Miami utilizan como tarjeta de presentación de su estatus–, a los que se incorporan ejemplares de la fauna autóctona como manatíes, águilas, calamares y caimanes. Es un “ensayo visual” sobre la sociedad contemporánea de Florida y sus comportamientos, una disertación iconográfica que toma prestada la estructura literaria de la fábula.

Baraya recurre a un discurso construido alrededor de tres elementos: el paisaje –como escenario de acontecimientos–, los animales –nativos y exóticos, a modo de personajes que transitan, habitan y afectan a esa geografía– y los automóviles, como símbolos artificiales del capricho y la necedad humanas. “La posesión y crianza de animales exóticos o poderosos ha funcionado desde la antigüedad como una señal asociada a la glorificación del poder. De manera similar, el lujo y la potencia tecnológica de los autos asume, poco a poco, las funciones que otrora ejerciera el boato de carruajes y caballos. En la serie de imágenes que aquí presento reflexiono sobre el comportamiento de diversos símbolos de poder como los animales y los autos”, señala Baraya.

La flora china nos invade

La muestra presentará, además, láminas botánicas pertenecientes a su proyecto Herbario de plantas artificiales que realizó en Miami durante su residencia en El Espacio 23 del coleccionista Jorge Pérez, a finales de 2018. Alberto Baraya fue su primer artista residente. La serie se titula Expedición Allapattah, en referencia a la zona de la ciudad donde fueron encontrados los taxones. Durante su estancia fue recogiendo plantas artificiales –reproducciones de flora made in China– en el barrio que da nombre a esta serie, para después catalogarlas como hacían las expediciones de viajeros, descubridores y naturalistas del siglo XIX.

Esta serie, que empezó en la capital de España, ha visitado desde Berlín a Bogotá, pasando por Palermo o Sao Paulo. “Estando en Madrid, un día me encontré con hojas de plástico tiradas en el parque de El Retiro. Al recogerlas, estaba repitiendo el ritual de la infancia, el de las clases de biología, cuando nos invitaban a crear nuestros herbarios en el jardín. Al mismo tiempo la idílica naturaleza y las utopías tropicales se venían abajo. Empecé a coleccionar esas copias vegetales, que funcionan como evidencia de las ficciones nacionalistas surgidas tras los procesos coloniales”, explica el artista.

Y añade, “las idealizaciones culturales llevan a mover de aquí para allá a personas, semillas y animales. La colonización de un territorio hace que haya ovejas inglesas en las praderas de Nueva Zelanda, que se siembre café arábigo en las cumbres andinas o que se traigan hipopótamos africanos a Sudamérica. Son actos que pueden ser vistos como la construcción de paraísos artificiales por diferentes sociedades o individuos”.

El naturalista artificial

Nacido en Bogotá en 1968, Alberto Baraya tiene ascendencia española –su madre es vallisoletana–, se ha criado en América y ha vivido y viajado por ambos territorios, lo que le otorga una visión crítica en ambas direcciones. Con doble nacionalidad, actualmente vive y trabaja en Madrid.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Nacional de Colombia y Doctor en Estética y Teoría del Arte por la Autónoma de Madrid, su obra está representada en las colecciones del Banco de la República y MAMBO de Bogotá, el Bronx Museum of the Arts en Nueva York, la colección Jorge Pérez de Miami o el Stavanger Museum de Noruega, entre otras numerosas colecciones internacionales públicas o privadas.

Baraya es uno de los artistas hispanoamericanos más respetados en la escena del arte contemporáneo internacional. Ha representado a Colombia en la Bienal de Sao Paulo, en la Bienal de Venecia y, recientemente ha participado –invitado por el arquitecto y comisario Andrés Jaque– en la Bienal de Shanghái. Del artista ha dicho, “hay pocos trabajos que sean al mismo tiempo tan dulces y tan desafiantemente violentos”.

Sobre la galería Fernando Pradilla

Nace en 2001 como un puente entre la creación latinoamericana y la española y sus respectivos mercados. Fundada por el galerista Fernando Pradilla, desde 2017, bajo la dirección de la madrileña Elena Fernández Manrique, ha recibido un nuevo impulso participando en importantes ferias internacionales como ARCO en Madrid, Armory Show en Nueva York o Zona Maco en México, a las que se suma ahora Art Basel en Miami Beach. “Trabajamos con artistas iberoamericanos actuales en España pero, también, en la recuperación de artistas históricos que han sido fundamentales para la construcción de los discursos imperantes en el arte actual”, explica Fernández Manrique. Y aclara, “la galería promueve el diálogo entre estos artistas de distintas generaciones y países, además de actuar como punto de encuentro entre Latinoamérica y España”.

Obras de Alberto Baraya expuestas en la galería de arte Fernando Pradilla.

Con la presencia de Alberto Baraya en Art Basel, en Miami Beach, se consigue poner la obra de este creador en la feria más importante del sector –con permiso de su homóloga en la ciudad suiza.

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