Carmen Mora experimenta con los materiales, el movimiento y la inestabilidad

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La creadora madrileña, representada por Espacio Valverde, explora nuevas relaciones, íntimas y personales con nuestro entorno en Habitación Número 34: una novedosa forma de entrar en contacto con el arte que, cada mes, ofrece al público una intervención artística sólo visible desde el exterior gracias a los ventanales que dejan ver por completo la obra y el espacio. Hasta el 18 de marzo

La obra, como explica su propia autora, Carmen Mora, se presenta como una manera de salir afuera. Habita el territorio buscando generar un lugar de posibilidad y de resistencia. Se concibe desde el vértigo, desde el plano del inconsciente, los caminos indirectos, aquello que está oculto. La obra parte de síntesis precarias transitorias que no responden a ningún fin. Las combinaciones que forman las partes al posarse o caer no son más que el reflejo de su necesidad. El azar en una sola vez.

Los elementos orgánicos fluyen de una manera libre y descontrolada generando una cierta tensión con la rigidez limitada del material. La obra es devenir, un proceso en continua transformación, composiciones pasivas que van mutando y se van desfigurando. Hay un constante balanceo entre dos cuerpos o dos situaciones en continuo movimiento, la inestabilidad.

La obra busca su propio lenguaje, el gesto se deforma, se lleva al límite, buscando romper las estructuras del espacio. Una tarea desmesurada que no está marcada por ningún acontecimiento, quizás por la soledad.

¿Cómo se sostiene un techo sin aire?

Según apuntan Paula Ramos Mollá y Belinda Martin Porras, de Lava ArtProject, entre cuatro paredes, como si el aire actuara de sustento, el techo permanece sobre nuestras cabezas como si fuera un material sólido. Dormimos sin miedo a que se caiga porque el espacio entre nuestra cama y el pladur, hormigón, cemento o gotelé, como si fuera un material sólido, lo agarra fuerte. ¿Si lo elementos de sujeción se tornaran visibles, el peso, pensamientos o el aire que giran encima de nuestra cabeza?

A través de la rigidez de la madera se muestra la pesadez del aire, los materiales orgánicos se sustentan unos a otros, se construyen unos a otros. Desde la acción que parte de nuestro brazo y construye la taza cada vez que bebe. Desde el espacio que necesita la madera para construir una habitación ocupada. Las estructuras desvelan la soledad del espacio, mientras que deviene otro, como si el aire se hubiera transformado en toda su pesadez. De una forma azarosa, incapaz de una repetición total, solo por diferencia consigo misma. De tal forma que podría volver a ocurrir, pero nunca de la misma manera, que lo ligero se convirtiera en pesado, desvelando las vías ocultas que tiene nuestra habitación de no caer encima de nuestras cabezas.

El espacio se torna devenir, una suma de precarias transiciones cuya finalidad no encuentra fin alguno. El azar en una sola vez. Una transformación ad infinitum de permutaciones pasivas que van mutando y se ve van desdibujando en un continuo movimiento inestable. La obra se muestra en búsqueda incesante de una manera de salir afuera, de romper las estructuras espaciales. La síntesis perceptiva de la comprensión del espacio, visibilizada a través de estos elementos pesados, lleva al límite la inestabilidad espacial entre todo lo que sucede a nuestro alrededor; la fragilidad de los cuerpos, su elección continua de no caerse, de no romperse.

Una fragilidad que habita en toda estructura orgánica o inorgánica, en todo objeto que se compone al contacto de otro por diferencia y repetición. La ineludible descomposición y rotura presente a cada paso y cada gesto, que esquivamos en cada aliento o con cada acto. Como si el aire fuera suficiente para sostener nuestro techo y obviáramos lo ineludible de que un día, el techo caerá.

Acerca de la autora

Carmen Mora (Madrid, 1985) es una artista plástica cuya formación artística se desarrolló en Saint Martins School Londres y queactualmente participa en un Laboratorio de Formas de Vida organizado por Alfredo Aracil y Espositivo, así como en el Institute for Postnatural Studies, en donde investiga y se forma acerca de Postnaturaleza y Creación Contemporánea. Su línea de investigación se centra en la experimentación desde el material para encontrar nuevas relaciones, íntimas y personales con nuestro entorno y con nosotros mismos, formalizadas en instalaciones y esculturas.

Entre sus exposiciones individuales y colectivas más recientes se encuentra “Piel con piel” (abril 2022), Galería Hispánica, Ciudad de Méjico; “Edén” (2020), una intervención en la Casa de Campo comisariada por Casa Antillón; “Ínsula”, Galería Espacio Valverde, Madrid. Asimismo, Carmen también ha participado en diferentes ferias de arte internacionales de la mano de la galería Espacio Valverde, tales como ARCO (2021), Madrid; Sculto (2021), La Rioja; Art Lima (2020) en Perú. También ha sido seleccionada en el Festival de artistas visuales Open Studio 2022.

Su línea de investigación y trabajo, por tanto, parte de dos presupuestos de análisis:

  • En un contexto en el que las personas habitamos un mundo donde lo natural y lo humano cada vez se percibe más entremezclado, Mora cuestiona los límites de nuestras propias estructuras humanas e intenta disolver sus formas.
  • Estas estructuras son sistemas de clasificación excluyentes, binarios y generales, que generan situaciones de ansiedad física y psíquica. Ella intenta deconstruirlas para que surjan nuevos vínculos posibles desde lo más real, íntimo y personal, y nuevos imaginarios.

Desde estas reflexiones, su práctica se centra en la experimentación desde el material para hacer instalaciones y esculturas, con el fin de encontrar a través de ellas nuevas relaciones, íntimas y personales con nuestro entorno y con nosotros mismos.

Sobre el proyecto

Habitación Número 34 es un espacio de arte sin ánimo de lucro, cuya principal misión es potenciar el arte más emergente producido en España por medio de exposiciones mensuales sólo visibles desde el exterior gracias a los ventanales en esquina que dejan ver por completo la obra y el espacio. En clara contraposición al formato expositivo tradicional vigente en galerías y centros de arte contemporáneo, Habitación Número 34 pretende presentar al público general una nueva forma de relacionarse con el arte, acercándolo y haciéndolo más accesible desde la propia calle. Así, a modo de residencia experimental, Habitación Número 34 queda mensualmente ocupada por el artista que la visite ese mes.

Render de la exposición de Carmen Mora en Habitación Número 34.

El público, ya sea de forma espontánea o planeada, al pasar por delante del espacio observa la obra del artista como si estuviera accediendo a su espacio personal de trabajo, convirtiéndose en un intruso dentro de la obra del artista. Para la gestión y ejecución del programa artístico del espacio, Habitación Número 34 está colaborando con Lava Art Project, una plataforma dedicada a la representación de artistas emergentes, así como a la investigación, producción y exhibición de arte visual en todas sus facetas, fundada por las comisarias Belinda Martín Porras y Paula Ramos Mollá.

Acerca de la galería Valverde

Espacio Valverde es una galería de arte dirigida por Asela Pérez y Jacobo Fitz-James Stuart que se ha convertido en una de las galerías fundamentales de descubrimiento y promoción de nuevos artistas. Aparte del desarrollo de proyectos singulares en España, Espacio Valverde participa en ferias nacionales (ARCO) y internacionales (Miami, Hong Kong, Londres, HispanoAmérica, UAE, París, etc).

Datos útiles

Carmen Mora, representada por Espacio Valverde, interviene Habitación Numero 34.

Avenida Cerro de los Ángeles 34, 28026, Madrid.

Horario: de lunes a viernes de 10:30-19:30; sábados y domingos de 10:30-14:00.

Hasta el 18 de marzo.

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