Merche Zubiaga: «Es el tiempo de actuar con arte»

Merche-Zubiaga-aper.jpg

Las empresas se enfrentan hoy al reto de encontrar nuevas formas de conectar con las personas, impulsar el talento y dar respuesta a desafíos como la deshumanización tecnológica o la desconexión emocional en los equipos, lo que ha abierto la puerta a nuevas miradas sobre cómo transformar la cultura organizativa. El arte emerge así como una herramienta capaz de impulsar ese cambio desde dentro.

Bajo esta premisa, el V Congreso Internacional Tiempo de Arte, que se celebrará los próximos 22 y 23 de mayo en Santander, reunirá a referentes del ámbito empresarial, cultural, creativo y académico para reflexionar sobre el papel de las humanidades en el futuro de las organizaciones. Impulsado por la asociación Tiempo de Arte y dirigido por Merche Zubiaga, el encuentro será un espacio de diálogo entre empresa y cultura, donde la innovación, la creatividad y el pensamiento humanista se presentan como motores de cambio social y empresarial.

Cartel del V Congreso Tiempo de Arte.

A continuación, Merche Zubiaga nos explica las claves del proyecto y del encuentro que se celebra este mes de mayo en la Biblioteca Central de la capital cántabra.

Pregunta: ¿Cómo nace Tiempo de Arte y qué necesidad detectaste en el mundo empresarial para impulsar una iniciativa como esta?

Merche Zubiaga: Nace después de una gran reflexión en pandemia. Durante una década había realizado una acercamiento instintivo e intuitivo a la experiencia artística como herramienta de cohesión vinculada a la cultura empresarial, iba más allá de las fundaciones, mecenazgo y mercado del arte. Sentía que disociar las artes y humanidades del ecosistema empresarial era una consecuencia de la fragmentación social actual, que era momento de generar un espacio intersectorial y multidisciplinar para realizar nuevas preguntas y entre todos cocrear nuevos caminos de acción. Las empresas son agentes sociales fundamentales, el diálogo con la cultura y la integración de las herramientas que nos procuran las diferentes disciplinas artísticas humanizan las sociedades, y es ahora el tiempo de integrar, de actuar.

Este año celebráis la quinta edición del congreso. ¿Qué significa para ti haber consolidado este proyecto hasta este punto?

Es emocionante, y sobre todo confirma que hay una gran necesidad por crear espacios de encuentro, por recuperar la palabra, el silencio, la escucha y fortalecer el pensamiento y conocimiento para la creación. Queremos entendernos y queremos construir, no tenemos que dejar que la destrucción gane. Es importante respetar el legado y aportar acción con impacto positivo para los que vendrán. No sé si vivir tiene otro sentido.

Definís el arte como una herramienta de transformación empresarial. ¿Por qué crees que todavía cuesta integrar cultura y empresa de forma natural?

Hay muchas razones que explican esto. Una de ellas tiene que ver con la especialización en la cultura empresarial que nos ha llevado a la disociación de ambos mundos, olvidándonos de que las personas sentimos cada día, somos más que una cuenta de resultados; por supuesto, los beneficios son importantes, pero en los beneficios también debemos incluir el bienestar de las personas. Abrir esta conversación es fundamental. Cultura y empresa tienen que aprender a integrarse reconociendo el valor común.

Con la llegada de la inteligencia artificial y la automatización, ¿qué papel juegan las humanidades dentro de las organizaciones?

Es evidente que vivimos un momento histórico tan complejo como excitante, y dar este salto para la humanidad es tan importante, que hay que tener conciencia y consciencia de que solo podremos abordarlo revisando la ética, la filosofía, las artes, en definitiva, las humanidades. Las organizaciones deben ocuparse de sus estructuras en esta transición sin miedo, con responsabilidad y poniendo el foco en las personas. Solo lo conseguiremos escuchándonos e integrando valores que construyan sociedades equilibradas y sostenibles.

¿Puede el arte ayudar realmente a combatir problemas como el absentismo, deserción o la desconexión emocional en las compañías?

Estoy absolutamente convencida de ello, después de 5 años, de congresos, jornadas y acciones por los que han pasado más de 480 voces, desde Miguel Ríos, Daniel Canogar, Boa Mistura, Antonio Garamendi, a diferentes empresarios y directivos nacionales e internacionales, artistas, médicos, periodistas, académicos y políticos, sabemos que las herramientas que procuran las diferentes disciplinas artísticas generan cohesión emocional, comprensión y un sentimiento de pertenencia que construye. Las empresas tienen un fin social a través de sus actividades, esa es su esencia.

Merche Zubiaga es la fundadora de Tiempo de Arte y directora del congreso.

¿Qué tipo de transformación te gustaría que experimentara una persona después de asistir a Tiempo de Arte?

Lo que está sucediendo, que cuando se acercan a las actividades de Tiempo de Arte, se quedan y además impulsan y cocrean. Ha ido creciendo orgánicamente, es la única forma de asentar las bases, la manera en que queríamos que fuera evolucionando, con honestidad, pensamiento, sentimiento y acción desde la convicción.

Santander será la sede del congreso este año. ¿Por qué era importante celebrar esta edición allí?

Porque fue un territorio que nos abrió las puertas desde el primer congreso en el 2022, nos ha permitido reunir cada año a personas referentes de diferentes sectores y nacionalidades durante dos días para reflexionar desde la calma que nos ofrece la bahía, con la mirada en el horizonte. Además, juntos hemos impulsado un proyecto tangible que visibiliza esta mirada, que os invito a conocer, ALMA, en el puerto de Santander, un diálogo entre la empresa y la cultura conectando el puerto y la ciudad, compartido con las instituciones públicas locales y nacionales, la academia y lo más importante, la participación ciudadana, que ha inspirado a otras empresas y territorios, no solo nacionales. Haremos la inauguración oficial este año, estar muy atentos a todo lo que vendrá…

¿Qué aprendizaje te ha dejado personalmente dirigir Tiempo de Arte?

Me ha transformado a niveles extraordinarios, he aprendido tantas cosas… He dejado de tener miedo a pensar, a sentir y a actuar. Escuchar a voces tan distintas, generosas, inteligentes y humanas me ha enriquecido y colocado en un lugar de compromiso sin precedentes.

¿Qué le dirías a un directivo que todavía considera que el arte y la cultura son elementos ajenos al negocio?

Que observe con atención a sus equipos, que escuche su alma, que conozca cómo las artes humanizan y fomentan las capacidades de las personas, cómo dignifican el dolor, que se acerque a Tiempo de Arte sin prisa… porque la reflexión es el primer paso para la innovación. Crear y creer son rasgos comunes entre los artistas y los empresarios, y ambos deben saber integrarlos en sus propios ecosistemas sin prejuicios. Que son tiempos de aprender a elegir, y el ser humano es una buena elección.

Si tuvieras que resumir en una sola idea el mensaje principal de esta quinta edición, ¿cuál sería?

Los futuros serán posibles si integramos la innovación social, empresarial y cultural. Este es el tiempo de caminar hacia un objetivo común. Es el Tiempo de actuar con ARTE.

Después de cinco congresos, ¿qué te sigue emocionando cuando llega una nueva edición? Y a nivel más personal, ¿qué te mueve a seguir defendiendo esta conversación entre arte y empresa?

Siempre me emociona, son meses de conversaciones con ponentes que me generan muchos sentimientos memorables, de compartir con el equipo momentos únicos. A nivel personal, me he prometido disfrutarlo y celebrarlo, llegar hasta aquí no ha sido fácil, lo que me ha movido siempre es el compromiso por ser fiel a mi misma, de no aceptar lo inaceptable, de trabajar para las personas. Tengo que decir que no estaría aquí si no estuviera acompañada por un extraordinario consejo asesor, generoso con su tiempo y conmigo, que cree, confía en esta mirada y crea. Además de muchas personas que están cerca impulsando con una sonrisa comprometida que hacen posible el desarrollo de acciones tangibles. Nada se puede hacer sola, este es el aprendizaje más importante para mí, y el mensaje más poderoso para compartir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

scroll to top