Louise Bourgeois: anatomía de una artista

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La galería Marlborough de Barcelona acoge hasta el 6 de abril una exposición dedicada a la faceta como grabadora de esta creadora franco-norteamericana. Un trabajo en el que volcó, a una escala más íntima, las mismas preocupaciones personales y artísticas que en sus esculturas

Louise Bourgeois (París, 1911-Nueva York, 2010), conocida sobre todo por su trabajo escultórico, que continúa influyendo en las generaciones actuales de artistas, también fue una prolífica grabadora a lo largo de su larga y fecunda trayectoria. A través de su obra gráfica volcó, a escala íntima, muchas de las mismas preocupaciones personales y artísticas de su escultura. Como ávida experimentadora, utilizó una gran variedad de técnicas de impresión, incluyendo punta seca, aguafuerte, relieve y litografía.

La galería Marlborough Barcelona presenta una exposición compuesta por una veintena de grabados de la artista franco-norteamericana creados entre 1988 y 2005. En la muestra se refleja la versatilidad de Bourgeois en el campo de la obra gráfica, su fértil imaginación, y sus características imágenes, impactantes y provocativas, en contraste con otras de una entrañable sencillez con notas de humor.

Sobre estas líneas, Madeleine, 2000, punta seca, 435 x 385 cm. Arriba, Eight in Bed, 2000, grafía gofrada, 52 x 595 cm. Todos los grabados de Louise Bourgeois.

La ironía, la sensualidad y la ternura comparten protagonismo con la rabia, la agresividad y la tristeza que la artista muestra descarnadamente en toda su obra. Referencias a la sexualidad, a su condición de mujer y una fuerte crítica a los valores masculinos encarnados por la figura paterna son una constante en sus creaciones. En ocasiones el trabajo de Bourgeois puede llegar a perturbar al espectador, la artista era consciente de que producía tal efecto en el público y jugaba con este poder. Ella misma afirmaba que “un artista es capaz de mostrar cosas que a otras personas les aterraría expresar”. Precisamente, el hecho de atreverse a ir más allá de lo establecido en el mundo del arte la convirtió en una pionera en su campo.

La obra de Bourgeois nace como resultado de una necesidad de registrar sus propios estados de ánimo, no estableció nunca una separación entre arte y vida. Puramente autobiográfica, su obra fue también su medio definitivo de catarsis y canalización de instintos primarios al descubrir desde una edad temprana que mediante la labor manual podía sosegar los  sentimientos de impotencia que la dominaban en su interior. Así ella misma afirma: “No soy lo que soy, soy lo que hago con mis manos”.

Louise Joséphine Bourgeois nació en París el día de Navidad de 1911. En la capital francesa estudió en l’École des Beaux-Arts y en el estudio de Fernand Léger. Durante este período se hizo amiga de artistas como Joan Miró, Yves Tanguy o Le Corbusier, y comenzó a experimentar con el grabado y la pintura. Vivió en París hasta 1938, año en que se trasladó a Nueva York con carácter permanente. Fue entonces cuando empezó a explorar la escultura.

Mother and Child, 2000, punta seca, 43 x 38 cm.

Estudió la técnica de la litografía con Will Barnet y trabajó en el taller de Stanley Hayter, Atelier 7, donde publicó el porfolio He disappeared into complet silence. Los grabados realizados en estos años (1938-49) raramente han sido mostrados, habría que esperar a finales de los setenta y comienzos de los ochenta para que Bourgeois se volcara activamente en la producción de obra gráfica. Inmediatamente, se integró en los circuitos artísticos de la ciudad de Nueva York, siendo prácticamente desconocida para el gran público hasta sus 70 años, cuando tuvo lugar su exposición en el MoMA (Nueva York). Fue la segunda mujer a la que el prestigioso museo dedicó una retrospectiva, después de Georgia O’Keeffe.

Las obras del artista se pueden encontrar en numerosas colecciones de todo el mundo, como en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York; el Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York; el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden, Washington; el Museum of Fine Arts, Houston; la Davos Collection,Zurich; la Gallerie d’Arte Moderna e Contemporanea Palazzo Forti, Verona o el Saint Louis Art Museum, Saint Louis o el Whitney Museum of American Art, Nueva York.

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