Bedate: “domador” del dibujo y el color

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Bajo el título Los sueños de una vida, el Museo de Bellas Artes de Badajoz (MUBA) dedica una antológica a este artista extremeño. Un total de 57 obras entre óleos, grabados, esculturas en bronce y dibujos a carbón y pastel que recorren sesenta años de trabajo. Hasta el 8 de diciembre

Tras su exposición en el Centro Cultural de Cascais, el artista extremeño apuntaba que en la antológica que le dedica el Museo de Bellas Artes de Badajoz el público podrá ver obras que no se han mostrado nunca, son piezas “especiales, de las que no me he querido separar” y que forman parte de su colección personal.

Miguel Ángel Bedate (Coria, Cáceres, 1952) es un artista que domina el desnudo, el mar, la montaña, los toros y caballos, el bodegón y las costumbres que tienden a desaparecer, como sus trillas y temas del campo. De una forma especial destaca el dominio del retrato, donde demuestra una extraordinaria destreza y una técnica depurada. Sin olvidar que se encuentra entre los mejores dibujantes de España.

En su pintura encontramos influencias de Velázquez, pero también de Zurbarán y Sánchez Cotán en sus bodegones; de Ribera y Zuloaga en sus viejos; de Van Gogh en sus trillas; de Gaya en sus temas taurinos, y de Miguel Ángel en sus sanguinas y dibujos.

El pintor ha sabido asimilar hasta la última pincelada de estas aportaciones y fundirlas en un estilo propio que se puede definir como intemporal. En sus trazos y color, encontramos la mayor parte de los rasgos que definen la pintura española, desinterés del detallismo en beneficio de la expresividad, el dinamismo que sale de sus esbozos y sanguinas.

Se podría decir que Bedate es un buen paradigma académico, ya que cumple dos condiciones íntimamente entrelazadas; la primera es la facilidad con que su estilo se presta al análisis conceptual, de modo que podamos distinguir en él claramente una combinación de cualidades diferentes y estas pueden ser explicitadas y aprendidas por terceros. La segunda, es un cierto equilibrio entre esas cualidades.

Es un pintor sensible, domador del dibujo y del color, hace con sus pinceles mágicos que la luz se arrodille delante de sus temas, de sus hermosos paisajes, de sus propios latidos de artista.

Sobre estas líneas, Triángulo de la curiosidad, 1993, óleo sobre lienzo, 153 x 180 cm. Arriba, El sueño de mi hijo Moisés, 2009, carbón sobre papel y óleo sobre lienzo, 190 x 233 cm.

Derrama sobre el lienzo toda la personalidad que anida en sus entrañas y florece en su pincelada en forma de beso que acaricia la pureza de la tela. Su pintura huele a océano, a mares de trigales y encinas de su Extremadura, a toros que mugen por el campo enamorados…

A través de sus obras, el artista no solo narra una historia, sino que reflexiona sobre la realidad y su entorno. De esta forma, sus temas transmiten sentimientos. Bedate, extremeño y valiente, sensible y creador, empuña su pintura como bandera del alma. Amasa los colores con el corazón, humaniza el dibujo con la música…

El autor pinta desde los seis años y mantiene la ilusión como el primer día. Los avatares de sus viajes por Portugal, Suiza, Francia, Holanda, Italia, Bulgaria, Grecia, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Sudáfrica, le han permitido visitar sus museos y estudiar a otros artistas, profundizando en la técnica de los “grandes maestros”.

Casco de gladiador I, 2012, técnica mixta sobre lienzo y arpillera, 146 x 114 cm.

Ha realizado numerosas exposiciones colectivas e individuales en España, Portugal y Estados Unidos y ha expuesto individualmente en más de un centenar. En los últimos años, el autor se expresa también en la escultura en bronce. Son deliciosas obras de gran fuerza y realismo a la “cera perdida”.

Rui D’ANDRADE

 

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