Flandes, entre los maestros del pasado y el arte del presente

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Flandes comienza el otoño con una programación cultural que permite viajar entre siglos de creación artística. La recuperación de mujeres como Jenny Montigny y Catharina van Hemessen convive con grandes retrospectivas, arte contemporáneo, diseño y moda en una región donde las exposiciones temporales encuentran, además, un contexto excepcional en las colecciones y el patrimonio de sus ciudades.

Desde el Museo de Bellas Artes de Gante, que combina la retrospectiva dedicada a Montigny con siglos de historia del arte y la restauración en directo del Cordero Místico, hasta los antiguos espacios monásticos que hoy acogen creación contemporánea en Lovaina y Cortrique, las propuestas de este otoño establecen nuevos diálogos entre pasado y presente. Amberes permite seguir las huellas de su tradición pictórica desde los Van Hemessen hasta Rubens antes de adentrarse en la moda contemporánea, mientras nuevos espacios como BRUSK se incorporan al extraordinario paisaje patrimonial de Brujas.

Las exposiciones se convierten así en puntos de partida para descubrir un territorio donde el arte continúa fuera de las salas. Colecciones permanentes, catedrales, antiguos palacios y edificios históricos completan una agenda que permite recorrer algunas de las principales etapas de la creación flamenca y belga sin perder de vista los lenguajes del presente.

De Montigny a Van Hemessen: redescubrir la tradición flamenca

Gante ofrece uno de los diálogos más atractivos entre creación moderna y patrimonio. El Museo de Bellas Artes (MSK) dedica, del 10 de octubre al 10 de enero de 2027, una retrospectiva a Jenny Montigny (1875-1937), pintora, pastelista, dibujante y grabadora con una reconocida trayectoria dentro y fuera de Bélgica. La elección del museo resulta especialmente significativa: según recoge la institución, Montigny visitó su colección con apenas dieciséis años y quedó profundamente impresionada por Los patinadores de Émile Claus, un encuentro que contribuyó a orientar su vocación artística.

La exposición permite adentrarse en un museo cuya colección permanente abarca seis siglos de arte, con nombres como El Bosco, Rubens, James Ensor o René Magritte. Este otoño coincide, además, con la fase final de la restauración del Políptico de Gante o Cordero Místico de los hermanos Van Eyck. Cinco paneles del registro superior se encuentran en el taller instalado en el MSK, donde el público puede contemplar el proceso de restauración. Se trata de las figuras entronizadas de Dios, la Virgen María y san Juan Bautista, así como Adán y Eva y los ángeles cantores y músicos. En 2027 serán devueltos a la Catedral de San Bavón.  

Joven tocando el virginal, por Catarina Van Hemessen, 1548, óleo sobre tabla, 30,5 x 24 cm, Colonia, Museo Wallraf-Richartz y Fundación Corboud.

La recuperación de las mujeres artistas continúa en Amberes con Van Hemessen & Father. The Antwerp Workshop of Jan and Catharina van Hemessen, que podrá visitarse desde el 15 de octubre en la Casa Snijders & Rockox. La primera retrospectiva dedicada a la familia reconstruye el funcionamiento del taller de Jan Sanders van Hemessen y concede especial protagonismo a su hija Catharina, considerada la primera mujer artista de los Países Bajos de los Habsburgo de la que se conserva obra.

La muestra se integra en la extraordinaria tradición pictórica de Amberes. A poca distancia se encuentra la Catedral de Nuestra Señora, que conserva algunas de las grandes obras de Peter Paul Rubens, como El descendimiento de la cruz y La Asunción de la Virgen, concebidas para el propio edificio y todavía expuestas en su emplazamiento original. Desde los talleres renacentistas evocados por los Van Hemessen hasta el barroco de Rubens, el patrimonio permanente de Amberes prolonga fuera de las salas el relato de una ciudad estrechamente vinculada a la producción artística.

Amberes suma además este año el doble aniversario del Museo Plantin-Moretus, que celebra 450 años de actividad impresora y 150 desde su conversión en museo. La antigua residencia y taller de la familia Plantin-Moretus, reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO, conserva las prensas de impresión más antiguas de mundo y un excepcional legado vinculado a la historia del libro. Tras cuatro meses cerrado, el museo reabrirá los días 5 y 6 de diciembre con una celebración ambientada en el siglo XVI y una experiencia de visita renovada, con nueva escenografía y una aplicación interactiva.

Museos para mirar el presente

La mirada hacia el patrimonio artístico convive con instituciones que exploran nuevas formas de relacionarse con el presente. En Bruselas, el Palacio de Bellas Artes (BOZAR) presenta desde el 2 de octubre Jean Brusselmans. Pintor por naturaleza, la primera gran retrospectiva dedicada desde 1980 a Jean Brusselmans (1884-1953). Cerca de 120 obras recorren la trayectoria de un artista situado entre figuración y abstracción y establecen conexiones con contemporáneos como Fernand Léger, Piet Mondrian y Rik Wouters.

La visita permite acercarse también a uno de los edificios culturales más conocidos de Bruselas. El Palacio de Bellas Artes, proyectado por Victor Horta y abierto al público en 1928, pertenece a la última etapa del arquitecto, marcada por un lenguaje más geométrico y monumental. En sus proximidades, los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica amplían el recorrido con una colección que abarca desde el siglo XV hasta el XXI y conserva obras de los primitivos flamencos y de artistas como Bruegel, Rubens, James Ensor o René Magritte.

Abadía del Parque. © Jan Crab.

Gante, por su parte, suma a la retrospectiva de Montigny la reapertura del Design Museum Gent el 3 de octubre, después de varios años de transformación. La nueva etapa comienza con Public Matter(s): Design and Democracy (Asuntos de interés público: Diseño y democracia), una exposición que traslada la atención desde los objetos hacia los sistemas que organizan la vida colectiva y examina cómo el diseño interviene en la democracia, la participación y las estructuras de poder. La renovación permite redescubrir su colección desde nuevas perspectivas e incorpora el diseño contemporáneo al paisaje artístico de la ciudad.

El patrimonio como escenario del arte contemporáneo

En otras ciudades, el diálogo entre pasado y presente se produce en los propios espacios que acogen las exposiciones. En Lovaina, Threading Landscapes: Art in Park Abbey (Paisajes entretejidos: Arte en Park Abbey) reúne desde el 24 de octubre a más de 25 artistas contemporáneos en la Abadía de Parque. Los norbertinos se establecieron allí en 1129 y continúan habitando un conjunto cuya configuración actual procede fundamentalmente de los siglos XVII y XVIII. Tras una profunda restauración, sus espacios históricos sirven ahora de escenario a intervenciones que reflexionan sobre ecología, memoria y patrimonio.

Brujas incorpora un nuevo espacio a su extraordinario paisaje artístico. BRUSK inaugura el 30 de octubre High Tide. Of Humanity and the Sea, Through Fashion and Art (Marea alta. De la humanidad y el mar, a través de la moda y el arte), que explora la relación humana con el mar a través de la moda y la creación contemporánea. Su apertura amplía una oferta museística en la que destaca el antiguo Hospital de San Juan, donde se conserva uno de los conjuntos más importantes de Hans Memling. Cuatro de las siete obras del maestro presentes en el museo fueron creadas específicamente para el hospital y permanecen allí desde finales del siglo XV.

© BOTTER Primavera–Verano 2022. Viviane Sassen.

También el pasado monástico se integra en la actividad cultural de Cortrique, donde ABBY ocupa la antigua Abadía de Groeninge. Allí, After Nature. Beauty and Decay, from Savery to Today (After Nature. Belleza y decadencia, desde Savery hasta nuestros días) conmemora desde el 30 de octubre el 450.º aniversario del nacimiento de Roelant Savery y pone su obra en diálogo con la de 35 artistas contemporáneos.

El recorrido concluye en Malinas, donde Burgundian Dining (cena al estilo de Borgoña) se incorpora desde el 31 de octubre al Museo Hof van Busleyden. Su exposición permanente reconstruye el esplendor de la Malinas borgoñona a través de obras del Renacimiento septentrional y figuras como Margarita de Austria. La nueva muestra prolonga ese relato desde la cultura alimentaria, demostrando cómo las exposiciones temporales pueden ofrecer nuevas vías para aproximarse a un patrimonio que continúa definiendo la identidad artística de Flandes.

Datos útiles

http://www.visitflanders.com/

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